Los Mayores Cuentan

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San Francisco el Grande. Texto de Basilides Manso

San Francisco el Grande. Texto de Basilides Manso

Le damos las gracias a Basilides Manso por hablarnos de una verdadera joya arquitectónica y artística de Madrid y animarnos a vistarla. ¡Iremos lo antes posible!

Su nombre oficial es Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles. Esta Basílica de estilo neoclásico destaca por las riquezas artísticas que atesora en su interior, lienzos de Goya, Zurbarán, Lucas Giordano y otros muchos, los mejores de su época tanto pintores como escultores.

Destaca su cúpula la más grande de España y la cuarta de Europa después de San Pedro y el Panteón en Roma y Santa María del Fiore en Florencia.

Monumento Nacional desde 1980, en el mismo sitio hubo tres templos anteriores, el primero una pequeña ermita que, según la tradición edificó el mismo San Francisco de Asís al pasar por Madrid para ir a Santiago de Compostela. La actual data del siglo XVIII, entre los años 1776 y 1784. Después de varios arquitectos, el rey Carlos III tuvo que recurrir a Francisco Sabatini para que la terminara.

Consta de una planta circular cubierta de una gran cúpula de 33 metros de diámetro por 58 de altura. Como Miguel Ángel se quedó casi ciego por las gotas de pintura que le caían en los ojos, aquí se pintaron paneles de yeso que luego se aplicaron a la cúpula. La capilla mayor y el ábside están decorados con obras sobre la vida de San Francisco y el espacio está circundado por una bella sillería renacentista procedente del monasterio de Santa María del Parral de Segovia.

Terminamos recomendando visitar este gran museo de Madrid, con amplio horario de visitas salvo en los momentos de culto.

La cañada real de Madrid

La cañada real de Madrid

Muchas gracias a Basilides Manso por contarnos por qué cientos de ovejas se pasean por el centro de Madrid una vez al año. ¡No lo sabíamos!

Las calles de Mayor y Alcalá son cañada real, lo que significa que los animales tienen prioridad de paso en esas calles. Para reivindicar las cañadas en toda España, su conservación y cuidado los pastores con su rebaños pasan desde 1994 una vez al año por dichas calles recordando cuando por Madrid pasaba una Cañada Real. 

El recorrido es corto, los pastores y sus ovejas salen de la Casa de Campo, recorren Mayor y Alcalá hasta la plaza de la Independencia y regresan por el mismo camino a la inversa. 

Para los madrileños es una fiesta y llevan a sus hijos para que vean centenares de ovejas andando por la calles de Madrid. El mayoral entrega al Ayuntamiento la cantidad simbólica de 100 maravedíes por el aprovechamiento de los pastos de las dehesas y prados de la ciudad, tal y como se dispuso en la Concordia entre los Hombres Buenos de la Mesta y el Concejo de la Villa del 2 de marzo de 1418.

En la plaza de la Independencia entre las calles de Alcalá y Serrano se conservan dos pequeños mojones de la Cañada Real con la inscripción “Cañada de 75,23 m”, que pasan desapercibidos para los que no sepan que están en ese lugar.  Las cañadas debían cumplir el requisito de contar con un ancho mínimo de 75,23 metros, de ahí la curiosa inscripción que podemos ver en estos mojones.

La fiesta de las ovejas se celebra cada año en domingo a mediados de octubre.

De Madrid al cielo. Texto de Basilides Manso

De Madrid al cielo. Texto de Basilides Manso

Le damos las gracias a Basilides Manso por contarnos el origen tan desconocido de esta expresión tan nuestra.

De Madrid al cielo…

… que completada dice “de Madrid al cielo y un agujerito para poder verlo».

Hay una antigua leyenda centrada el cerro de Garabitas en la Casa de Campo, que cuenta que allí se concentran las almas de los que han vivido o muerto en Madrid; tras su fallecimiento y durante la madrugada emprenden el camino hacia el más allá.

Hay muy pocos que estando en este lugar han visto el fenómeno consistente en una especie de nube de color violáceo que se eleva lentamente hacia el infinito. Dicen que antes de este momento se ven pequeñas luces por entre las ramas de los arboles: son las almas que luchan por aferrarse a una rama y no marcharse de Madrid, que se divisa muy bien desde este cerro.

Lo más razonable es que después de Carlos III, Madrid quedó tan bonito que era una pena dejar de verlo y por eso se pedía un agujerito para seguir disfrutándolo desde el más allá. El autor de la frase se cree que fue Luis Quiñones de Benavente, creador del entremés “Baile del invierno y el verano”, donde encontramos los siguientes versos:

“Pues el invierno y el verano,

En Madrid solo son buenos,

desde la cuna a Madrid

y desde Madrid al cielo”

No olvidemos el agujerito.

Debajo de la capa de Luis Candelas…

Debajo de la capa de Luis Candelas…

Muchas gracias a Basilides Manso por traernos la historia del bandolero más ilustre de Madrid.

Debajo de la capa de Luis Candelas… Si la levantamos hay de todo, fantasía, mitos, leyendas y verdades. Yo voy a contar lo que creo que está contrastado.

Nació en Madrid en 1804 en la calle Santa María, hijo de Esteban Candela y María Rigada. Su nombre completo es Luis Ignacio Polonio Candela Rigada, aunque siempre firmó como Luis Candelas Cajigal (segundo apellido de su madre).

El padre tenía una carpintería en la calle del Calvario y mandó a su hijo al Colegio de San Isidro de donde fue expulsado  a los tres años de estancia, porque un profesor le dio una bofetada y él le devolvió dos. Siguió cultivándose pues leía todos los libros que caían en sus manos.

Se hizo con una pandilla con la que cometer sus fechorías, siempre timos, robos o engaños, no usó armas y nunca derramó sangre. Miembros destacados de su pandilla fueron  Mariano Balseiro y Francisco Villena (Paco el Sastre.) Fue  a la cárcel antes de cumplir dieciocho años. Tenia buenos modales con lo que por el día se hacía pasar por un hacendado peruano y por la noche bandido. Como era joven, bien parecido y de buenos modales vivía también de sus amantes.

En 1824 roba dos caballos y una mula y es condenado a trabajos forzados en Málaga.  A  los 8 meses se fugó pero fue nuevamente capturado pero indultado en 1825. Tras asaltar un coche de caballos, roban a los pasajeros entre otras cosas una capa. En la Puerta del Sol el desvalijado dueño vio su capa y Luis fue denunciado, apresado y condenado a 14 años a la fortaleza de El Hacho en Ceuta, pero en el viaje se fugó.

Tenia 30 años y pensaba retirarse e irse al extranjero, dando dos o tres buenos golpes tendría dinero para irse. El primer golpe fue a un sacerdote rico, asaltaron su casa y después de maniatar a todo el mundo desbalijaron la casa.  En el segundo robó a un tendero de la calle Segovia, que administraba el dinero de varias cofradías, y el tercero fue a la sastra de la Reina Regente María Cristina. Huyó  hacia el norte para irse a Inglaterra, pero la policía le seguía la pista por la venta que iba haciendo de las joyas  robadas. Fue apresado en la provincia de Valladolid.  Se presentaron 42 denuncias, y fue juzgado y condenado a muerte. Hubo petición de indulto a la reina regente María Cristina de Borbón, pero no prosperó.

Fue  ejecutado 6 de noviembre de 1837 a los treinta y tres años. Esto es lo encontrado  Debajo de la capa de Luis Candelas…

El dios que se hizo albañil.  Texto de Basilides Manso

El dios que se hizo albañil. Texto de Basilides Manso

Cibeles y Saturno concibieron a Neptuno, un niño inquieto, conflictivo y alocado. Tramó una conspiración contra su hermano Júpiter, quien al enterarse le desterró del Olimpo relegándole a simple mortal.

En aquel tiempo Laomedon, que estaba construyendo las murallas de Troya, le pidió a Neptuno ayuda para continuar la obra, y aceptó pues al ser un mortal corriente tenía que trabajar.  De ese modo se hizo albañil y se dedicó a hacer muros que sujetaran el furor de las olas.  Tuvo que soportar todo tipo de vejaciones hasta que pudo reconciliarse con su hermano, quien le entregó el reino del Mar y sus poderes de Dios.

Un día conoció a la joven Anfitrite, hija de Océano, que era de una extraordinaria belleza. Neptuno pidió su mano y el padre de la ninfa aceptó gustoso. Pero ella al conocerle lo rechazó.  Abatido, no insistió más y se retiró a su reino, y cuando estaba cavilando sobre su infortunado destino, un delfín vino a su encuentro. El sabio animal entendió su pesar y quiso ayudarle. Habló en su favor a la ninfa y la elocuencia del delfín consiguió convencerla y se casó con Neptuno.

En la plaza de Cánovas del Castillo sobre un pedestal de 4 metros está la estatua de Neptuno sobre su carro tirado por caballos marinos. Es una de las fuentes mandadas construir por Carlos III para adornar el Salón del Prado. La obra la diseñó Ventura Rodríguez y la estatua la empezó Juan Pascual de Mena y a su muerte la terminó su alumno José Arias en 1786.