Los Mayores Cuentan

Blog participativo hecho por mayores para mayores

Madrid siglo XIV. Artículo de Basilides Manso

Madrid siglo XIV. Artículo de Basilides Manso

Empieza el siglo muy bien para Madrid, pues se celebran Cortes en la villa, y esto le daba prestigio, o como decimos ahora, ponía a Madrid en el mapa. Así se celebraron Cortes otra vez en 1329 y 1335. En ellas hay una mejora muy grande en derechos, pues se consigue que el rey, en el lugar que esté, tiene que aparecer en público dos días a la semana, para escuchar de los súbditos sus quejas y querellas.

En 1347 una disposición real dicta que, ante el hambre que había en Castilla, las deudas que tenían los cristianos con los judíos se prorrogaban en los pagos.

En la guerra civil castellana entre Pedro I y su hermanastro Enrique II, Madrid se declara partidaria de Pedro, pero según las crónicas madrileñas, un vecino llamado Domingo Muñoz abre la Puerta de Moros a los partidarios de Enrique, facilitando la entrada de estos en la villa y la victoria de su monarca.

En 1383, Juan I de Castilla rescató a León V de Armenia, quien había sido destronado y se encontraba preso de los mamelucos en El Cairo. Para su sustento, le concedió los señoríos de Madrid, Andújar y Ciudad Real. Tras la muerte de León V en París en 1393, estos territorios regresaron a la Corona de Castilla y Juan I, que se había reservado los derechos de caza de El Pardo mientras vivía el monarca armenio, reforzó entonces el control de la corona sobre este importante cazadero.

En 1391 se desencadenó una oleada de violencia antijudía que sacudió buena parte de los reinos peninsulares. La aljama de Madrid sufrió saqueos y ataques, y muchos de sus miembros murieron o se vieron forzados a convertirse al cristianismo.

En 1374 El rey quita la obligación de pechar (pagar impuestos) a los caballeros, viudas y huérfanos madrileños para que Madrid no continuara despoblándose, estableciéndose «que sean quitos de todo pecho».

Romería de San Blas. Artículo de Basilides Manso

Romería de San Blas. Artículo de Basilides Manso

Cada 3 de febrero, festividad de San Blas, los madrileños acudían en romería al cerrillo de San Blas, donde se alzaba la ermita dedicada al santo protector de las dolencias de garganta, nariz y oído. Aquel lugar ocupaba el espacio donde hoy se encuentra el Observatorio Astronómico. En la misma ermita recibían culto también el Santo Ángel y el Cristo de la Oliva.

Tras asistir a misa, los romeros se congregaban en los alrededores de la ermita, entre la tapia de Atocha y el antiguo cementerio de los Jerónimos. Era tradición beber agua de la cercana fuente de Santa Apolonia, pues se creía que protegía de las afecciones de garganta, nariz y oído durante todo el año.

A la ermita de San Blas,
si vas a coger verbena,
pedirás que la garganta
el santo te ponga buena.

La verbena dejó de celebrarse y la ermita fue derribada, dejando el recuerdo de una celebración que formó parte de la vida popular madrileña durante siglos. A partir de 1600, la imagen del Santo Ángel pasó a contar con ermita propia, de mayores dimensiones, situada en la Casa de Campo, origen de la actual Plaza del Ángel. Considerado patrón de los vigilantes de Orden Público, la tradición popular decía que en sus fiestas no había lugar para riñas ni altercados.

En los últimos años, el Ayuntamiento de Madrid ha recuperado la Romería de San Blas. La celebración comienza en torno a la iglesia de El Salvador y San Nicolás, en la calle de Atocha, y continúa con una procesión que va por la Cuesta de Moyano hasta el Parque de El Retiro, acompañada por música de dulzainas y gaitas castellanas. Tras una misa de campaña, se reparten panecillos y las tradicionales cintas de San Blas para la garganta, junto con la bendición del santo, recuperando así una costumbre profundamente arraigada en la historia de Madrid.

Madrid siglo XIII. Artículo de Basilides Manso

Madrid siglo XIII. Artículo de Basilides Manso

Lo más relevante de la historia de Madrid en el siglo XIII fue la aparición del Fuero Madrid, que recoge las primeras normas escritas para regular la vida cotidiana entre los madrileños.

Hasta su concesión en 1202 por el rey Alfonso VIII de Castilla, la villa de Madrid era un concejo de realengo bajo la autoridad directa del rey y se regía principalmente por el derecho consuetudinario, influido por tradiciones jurídicas de origen toledano. Extramuros de la villa, el arrabal del Burgo de San Martín dependía administrativamente del abad de Santo Domingo de Silos y se regía por la carta de población otorgada por Alfonso VII en 1126.

Los fueros, muy extendidos durante la Edad Media, eran el conjunto de normas y privilegios que los reyes concedían a una villa o comarca. En los reinos de Castilla y León algunas localidades llegaron a acumular amplias libertades forales, como ocurre con el Fuero de Plasencia —uno de los más extensos del ámbito castellano—, aunque las poblaciones navarras, como Estella, contaban con autonomías aún mayores, restringiendo el servicio militar de los vecinos casi exclusivamente a la defensa de su propia tierra.

El término de Madrid llegó a contar con tres sexmos rurales: Aravaca, Vallecas y Villaverde. Cada uno agrupaba a diversos pueblos y aldeas y tenía representación en el Concejo de la villa. El Fuero de Madrid fue progresivamente sustituido por el Fuero Real, concedido por Alfonso X el Sabio en 1262. Décadas más tarde, el 6 de enero de 1346, Alfonso XI concedió a Madrid el privilegio de constituir un Regimiento estructurado, dando origen a una nueva forma de organización del gobierno municipal.

Resulta llamativa la diferencia de trato que establecía la legislación penal medieval. Mientras que el Fuero de Madrid de 1202 castigaba con la «muerte civil» e inhabilitación jurídica a quienes juraban en falso, el derecho posterior estableció diferencias de pena según el sexo del infractor. Mientras que a los hombres se les aplicaban con frecuencia sanciones económicas o penas de reclusión, para las mujeres fueron habituales castigos públicos como la vergüenza pública, el azote o el encierro eclesiástico.

Afortunadamente, hoy estas diferencias legales nos parecen injustificables. Conocerlas nos ayuda a valorar mejor el largo camino recorrido hacia la igualdad ante la ley entre hombres y mujeres.

El Fuero de Madrid puede leerse en formato digital en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. El códice original en pergamino se conserva físicamente en el Archivo de la Villa de Madrid.

https://www.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/Bibliotecas/BibliotecasEspecializadas/ArchivoDeVilla/El%20Archivo%20de%20Villa/FueroMadrid/video_FM.mp4

1
Danzas del Mundo en la Dehesa de la Villa – 25 de octubre – FINALIZADO

Danzas del Mundo en la Dehesa de la Villa – 25 de octubre – FINALIZADO

Le damos las gracias a Gloria Rosa García por traernos esta información actualizada de Danzas del Mundo en la Dehesa de la Villa.

¡Animate a bailar en la Dehesa de la Villa!

El 25 de octubre  de 12:00 a 14:00  en la Dehesa de la Villa se celebra una nueva sesión de Danzas del Mundo. Dinamizan las danzas Angeles, Belén, Jesús, Joaquín y Marisa.

Lugar: junto al Centro de Interpretación de la Dehesa de la Villa, calle Francos Rodríguez, 81, detrás del kiosko Mirador de Narcea.

En caso de lluvia, el baile se celebra dentro del Centro de Interpretación de la Dehesa.

Es una actividad gratuita y no es necesario reserva previa.

 

El fuero de Madrid I. Texto de Basilides Manso (2ª edición)

El fuero de Madrid I. Texto de Basilides Manso (2ª edición)

Basilides Manso nos descubre de nuevo un interesantísimo capítulo de la historia de Madrid. ¡Muchas gracias!

Otorgado por Alfonso VIII de Castilla en el año 1202, el fuero recogía todas las leyes y privilegios que los madrileños tenían que cumplir para asegurar una adecuada convivencia social.  Incluía las normas municipales y de derecho penal y procesal, regulando toda la vida política, administrativa y gremial. Estuvo vigente hasta el año 1389 cuando la villa fue obligada a ceñirse al Fuero Real.

El Fuero Viejo y la carta de Otorgamiento se custodian en el Archivo General de la Villa, calle de Conde Duque 118.  Está compuesto de veintiséis hojas de pergamino en medio folio que forman cuatro cuadernillos (falta el segundo), de ocho hojas cada uno, mas dos hojas añadidas posteriormente.

El texto está redactado en un dialecto mozárabe y toledano y comienza así:  «Esta es la carta que elabora el Concejo de Madrid para honra de nuestro señor, el rey Alfonso, y el Concejo madrileño”. “¡La gracia del Espíritu Santo nos asista! Aquí comienza el libro de los fueros de Madrid, para que ricos y pobres vivan en paz.»

De entre las leyes que se recogen en el texto, algunas, las más curiosas, tienen su origen en ofensas o agresiones. Por ejemplo, estaba penado «mesar » (tirar de la barba o el pelo) los cabellos de alguien. En este caso la multa era pagadera en maravedíes. Sin embargo, otro tipo de actos estaban penados con castigos físicos o incluso con la muerte. Por ejemplo, «a quien tuviera obligación de pechar (pagar) caloña (multa) por encima de una cantidad y no pudiera hacerlo se le cortarán las orejas». Estas son algunas de las mas curiosas.

1
Danzas del mundo en el Parque del Oeste – 11 de octubre. FINALIZADO

Danzas del mundo en el Parque del Oeste – 11 de octubre. FINALIZADO

Le damos las gracias a nuestra compañera Gloria Rosa García por mantenernos informados de esta sugerente actividad para todos los danzarines de la ciudad.

¿Te gusta bailar? ¿Te apetecería bailar con música en vivo en un parque madrileño? Se trata de una actividad organizada por profesionales, gratuita y no requiere reserva previa.  Y no tienes que saber bailar, porque cada baile lo explican muy bien al inicio.

En Madrid hay diversos puntos de baile al aire libre, todos gratuitos y abiertos a cuantos se quieran unir a cada sesión.

Cada segundo domingo de mes, de 12:00 a 14:00 se celebra una sesión de Danzas del Mundo dinamizada por el grupo de música Raksedonia.

El lugar de este encuentro es el Templete de música de Rosales, en el Parque del Oeste, debajo del Templo de Debod, junto al aparcamiento. Calle Profesor Martín Almagro Basch, 53.

La actividad es gratuita, con aportación voluntaria.

4