Los Mayores Cuentan

Blog participativo hecho por mayores para mayores

Estación de Chamberí. Texto de Basilides Manso

Estación de Chamberí. Texto de Basilides Manso

Le damos las gracias a Basilides Manso por descubrirnos este secreto subterráneo de nuestro suburbano.

La antigua estación de Chamberí pertenece a la Línea 1 del Metro, inaugurada el año 1919. A principio de los años 60, la compañía Metropolitana decidió aumentar la longitud de los trenes de 4 unidades a 6. Ante la imposibilidad de alargar esta estación por encontrarse en una curva, la cerró él 22 de mayo de1966.

El diseño fue de Antonio Palacios, el arquitecto de la compañía, quien optó por una solución funcional muy simple, en cuanto al recorrido, organización y acabados. Incorporó la luz natural mediante un lucernario en el vestíbulo y para el interior diseñó un recubrimiento cerámico con juegos ornamentales.  Este arquitecto fue también el creador de la estética de las primeras líneas del suburbano, el logotipo del Metro, la Nave de Motores y el icónico templete de Gran Vía.

Ahora se puede acceder a la estación a través de una visita guiada gratuita y con reserva previa, los viernes, sábados y domingos.  La reserva ha de hacerse a través del siguiente enlace:

https://rb.gy/z94itr

Los pases de visita se habilitan durante la última semana del mes y las plazas se agotan con rapidez.

La estación aún puede verse desde los actuales vagones del Metro en el trayecto entre las estaciones de Bilbao e Iglesia.

El año del hambre 1811-1812 y los chisperos. Texto de Basilides Manso

El año del hambre 1811-1812 y los chisperos. Texto de Basilides Manso

Basilides Manso nos trae un nuevo capítulo muy desconocido de la historia de Madrid. ¡Muchas gracias por enseñarnos tanto!

Bajo la dominación francesa se produjeron en Madrid los terribles efectos que dieron por resultado darle este nombre a este año, el Año del Hambre. Entre septiembre de 1811 y julio de 1812 murieron en Madrid verdaderamente de hambre, alrededor de 20.000 personas. Naturalmente, por mucha férrea disciplina que quisieran imponer a sus tropas el invasor (que no siempre quería) se produjeron numerosos asaltos a establecimientos y tahonas.

Durante los siglos XVIII y XIX los vecinos de Madrid se identificaban por el barrio en que vivían, su ocupación y su vestimenta, diferenciándose cinco tipos: chisperos, majos, manolos, chulapos e isidros.

Los chisperos madrileños formaron una importante comunidad artesanal y social de Madrid. Fueron encontrando asiento en los descampados del barrio de Maravillas (hoy Malasaña), Barquillo y alrededores y lo que hoy sería Chueca, prodigándose fraguas, talleres y modestas viviendas de herreros y artesanos de la forja. Los chisperos, “que arrancaban chispas al dar en el yunque” vestían con chaquetilla ajustada, pantalones hasta la rodilla y calzas, parecidas a las de los toreros.

Los chisperos fueron prestigiosos herreros, torneros, broncistas y cerrajeros.  Destacaron por su valentía y arrojo, y fueron clave en la defensa de Madrid durante la invasión napoleónica, ayudando en la fabricación y reparación de armas y siendo heroicos defensores del portillo de Recoletos y de Santa Bárbara en 1808. Fueron también los que con mayor ahínco rechazaron los alimentos ofrecidos por las tropas francesas durante el Año del Hambre.

Lavapiés, judería legendaria. Texto de Basilides Manso

Lavapiés, judería legendaria. Texto de Basilides Manso

Gracias a Basilides Manso por traernos la legendaria historia del barrio de Lavapiés.

Sobre la base de algunos autores del siglo XIX ha estado muy extendida la creencia de que Lavapiés era la judería de Madrid desde tiempos medievales. Sin embargo, historiadores más recientes rechazan el pasado judío del barrio al no existir evidencia documental o arqueológica que lo avale.

Durante muchas épocas de la Reconquista convivieron en paz las tres religiones que había en España, cristianos, musulmanes y judíos, tanto en los reinos cristianos como en los árabes. En los reinos cristianos siempre había, interesadamente, alguien que les acusaba de deicidas (habían matado a Jesús) y se desarrollaba la caza y muerte de los judíos. Empezaban en una ciudad o zona y se propagaba a las zonas cercanas o a todo el reino, y a veces saltaba las fronteras.

Con la reconquista de Madrid los judíos quedaron relegados a los aledaños de la sinagoga de Lavapiés a la que se entraba por la calle de la Fe. Fueron condenados a levantar una cerca para separarles de los cristianos, lo que constituía una aljama o judería. La aljama comprendía las calles de Tribulete, Sombrerete, Lavapiés, Salitre, Argumosa y Fe, y los judíos no podían tener propiedades fuera de ellas. Se dedicaban a los oficios que podían desempeñar en su casa o taller.

En 1391 el arcediano de Écija Ferrán Martínez (representante del obispo de Sevilla) se dedicó a predicar contra los judíos. En sus sermones exigía la demolición de las sinagogas sevillanas y las de todo el reino de Castilla. Hubo miles de muertes en la judería de Sevilla y las persecuciones de judíos se extendieron a Castilla y otros reinos de España. La aljama de Madrid fue asaltada y los judíos perseguidos y asesinados, no se sabe el número de muertos, no hay datos, ya que los archivos desaparecieron en el siglo XV.

Otros muchos de los que se salvaron fueron bautizados, pero a veces eran judíos en privado y cristianos en público. Ante este fenómeno judaizante los Reyes Católicos pidieron al Papa Sixto IV la creación de la Inquisición para cuidar de la pureza de la religión, y como no lo conseguían decretaron la expulsión en 1492, que diezmó la población de Lavapiés.

La Inquisición fue primeramente abolida por Napoleón Bonaparte en 1808, y después de varias restituciones y aboliciones por parte de Fernando VII, fue definitivamente suprimida en la regencia de Mª Cristina de Borbón en 1834. Ya hacía años que no existía en Europa.

Ocno Bianor, fundador de Madrid.  Texto de Basilides Manso

Ocno Bianor, fundador de Madrid. Texto de Basilides Manso

Le damos las gracias a Basilides Manso, por contarnos la historia de Ocno Bianor, personaje mitológico griego fundador de la ciudad de Madrid, según la leyenda creada durante el reinado de Felipe III.

Todas las ciudades antiguas tienen un fundador mítico o dos como Roma, con los gemelos Rómulo y Remo y el semidiós troyano Eneas, que permitió a la ciudad heredar su gloria.

Cuenta la leyenda que Bianor I rey de los teucros, aliados de los troyanos fue muerto por Agamenón, pero su hijo Bianor II huyó y llegó a Albania donde creó un reino. Le sucedió su hijo Tiberis, y éste a su vez y tuvo dos hijos, Tiberis, legítimo, y Bianor III, bastardo, hijo de la bella campesina Manto.

Para evitar la lucha por el trono por parte de su hijo ilegítimo, el rey Tiberis entregó una gran cantidad de dinero a madre e hijo y éstos abandonaron la corte. Se dirigieron al norte y fundaron una ciudad a la que llamaron Mantua en honor a la madre.

Un día Bianor tuvo un sueño, se le apareció el dios Apolo, diciéndole que siguiera hacia el poniente o su pueblo moriría y que recibiría instrucciones a través de los sueños. Tras el sueño se puso el nombre de Ocno, que quiere decir “el que ve el porvenir a través de los sueños”, es decir, oniromante (del griego oneiros, sueño y mancia adivinación).  Cuando murieron tres personas a causa de un extraño mal en su reino lo vio como la señal para ponerse en camino.

Con muchas vicisitudes en el camino hacia el poniente, tras diez años de viaje, una noche se le apareció Apolo en sueños y le comunicó que aquel era el lugar que estaba esperando y allí tenía que fundar una ciudad, y no solo fundar la ciudad, sino dar su vida por ella en sacrificio.

Al despertar vio que el lugar soñado era el paraje donde estaba, la tierra de los carpetanos, llena de madroños, encinas, buenas tierras y mucha agua. Había pequeñas chozas de pastores, que por casualidad esperaban desde hacia tiempo una señal de los dioses, pero inicialmente recelaron de Ocno Bianor.

El príncipe explicó que debería morir por ellos. Hicieron la ciudad con su templo y su palacio y surgió la disputa sobre a qué dios dedicar el templo, pues negaban la autoridad de Apolo. En sueños le fue revelado que la ciudad debería ser consagrada a la diosa Metragirta (Cibeles) y que él debía ofrecer su propia vida para zanjar la disputa, como había hecho la diosa.

Pidió ser enterrado vivo y que le colocaran una losa encima. Una vez realizado lo pedido, los carpetanos estuvieron una luna vigilando la tumba, hasta la última noche, cuando se desató una gran tormenta como nadie había visto nunca, tanto que todos se refugiaron en sus cabañas. De pronto una nube luminosa apareció en el cielo con una figura femenina sobre un carro tirado por dos leones, «Metragirta» gritaron todos. Al día siguiente la tormenta había desaparecido, lo mismo que la tumba de Ocno, que había sido sustituida por flores.

Cuenta el mito que Metragirta se trasformó en Magerit y de ahí nació la ciudad que hoy conocemos como Madrid.

Virgen de la Almudena. Texto de Basilides Manso

Virgen de la Almudena. Texto de Basilides Manso

Le damos las gracias a Basilides Manso por contarnos esta historia tan interesante de la patrona de nuestra ciudad.

La Virgen de la Almudena o Nuestra Señora de la Almudena es una advocación de la Virgen María. Es la patrona de la Archidiócesis de Madrid, siendo venerada en la catedral de Santa María de la Almudena. Su festividad es el 9 de Noviembre.

El nombre es de origen de árabe y procede de mudayna (la ciudadela) que es el diminutivo de al-madina (la ciudad), vocablo que haría referencia al antiguo recinto militar que ocupaba el promontorio donde se asientan hoy la Catedral y el Palacio Real.

Existen varias leyendas sobre la historia de la imagen. La más conocida cuenta que en el año 712, durante la supuesta toma de Madrid por los árabes, los habitantes de la villa escondieron una imagen de la Virgen en los muros de la muralla, para evitar que la profanaran los árabes.

La leyenda cuenta que se encontró en 1085 poco después de la reconquista de Toledo por Alfonso VI. El monarca había prometido que si conquistaba Toledo volvería a Madrid a buscar a la imagen.  Continua la leyenda narrando que el 9 de noviembre, mientras una procesión encabezada por el rey recorría la muralla para encontrarla, al pasar por la Cuesta de la Vega, una parte de la muralla se desplomó apareciendo la imagen de la Virgen con dos velas encendidas después de más de tres siglos. Se dice que el color oscuro de la Virgen se debe al humo de las velas que la acompañaron durante 300 años en uno de los torreones de la muralla.

Llevaron la imagen a cristianizarla a la iglesia de Santa María de la Almudena (el templo más antiguo de Madrid hasta su derribo en 1865) situada en el solar de la mezquita mayor del Madrid musulmán.

A día de hoy no parece probable que hubiese un poblado con muralla en los años 700 donde esconder la imagen. La iglesia de Santa María sí estaba en la Almudaina y la imagen databa del siglo XI o XII.  Nada se sabe de la imagen primitiva, se cree que desapareció en un incendio.

La imagen actual, que se venera en la catedral de Madrid, figura en el centro de un retablo renacentista de principios del siglo XVI, obra del pintor Juan de Borgoña, procedente de la Capilla de los Angeles de Toledo. La talla de la Virgen es atribuida a Diego Copín de Holanda, también conocido como Copín de Toledo pues trabajó en esta ciudad a finales del siglo XV y principios del XVI, época a la que corresponde la imagen de la Almudena.

Tras diversos traslados, en 1993 la imagen fue llevada a su emplazamiento actual, la Catedral de Santa María la Real de la Almudena.