Los Mayores Cuentan

Blog interactivo y participativo hecho por mayores para mayores

Seguiremos pintando porque…

Seguiremos pintando porque…

L@s asistentes a las clases de pintura del Centro de Mayores Reina Sofía han presentado una selección de sus obras realizadas durante el año, en una magnífica exposición que se pudo visitar del 7 de Julio al 23 de Agosto en la sede de Cruz Roja Española Madrid situada en C/Pozas, 14.  Tras la exposición seguirán pintando y nos cuentan por qué.

Seguiremos pintando porque…

  • La pintura ya forma parte de nuestra vida
  • Es una estupenda manera de ocupar nuestro tiempo
  • Significa trasladar al papel lo que está en nuestra imaginación
  • Abre la mente a horizontes maravillosos
  • Permite abstraernos de las preocupaciones
  • Supone un reto: mejorar
  • Compartimos intereses, tiempo, afición y ambiente con compañer@s extraordinari@s
  • Ver el progreso del amig@ nos alegra tanto como el nuestro
  • Pintar nos proporciona una forma de ver y disfrutar de la PINTURA con una perspectiva mucho más interesante

Y

Porque crear una obra de arte… es un placer indescriptible

Ruta por los bosques de Valsaín

Ruta por los bosques de Valsaín

El pasado 30 de Mayo, con la primavera en todo su esplendor, un grupo de usuarios y voluntarios del Centro Reina Sofía hicimos una maravillosa ruta por los bosques de Valsaín, dirigidos por Liliana, una voluntaria muy experimentada en senderismo y que conoce la Sierra de Guadarrama como la palma de su mano.

Un autobús fletado por Cruz Roja nos llevó a un paraje al lado del Embalse de Puente Alta (también conocido como pantano de Revenga) accediendo por la carretera AP-61 que conduce a Segovia. Allí comenzamos a caminar por un sendero en dirección Noreste para alcanzar nuestro destino, la localidad de Valsaín.

La ruta, de unos 11 kilómetros nos encantó. Caminamos a través de bosques de robles y pinos, contemplando arroyos, verdes praderas, flores primaverales y vistas espectaculares. Fue muy interesante ver el Decantador del Acueducto de Segovia, donde el agua se reposaba y se limpiaba de arena e impurezas antes de canalizarse a través del acueducto.

En el camino hicimos una parada para un picnic ligerito y Esther, del equipo técnico del Centro, nos dio una breve charla sobre la aplicación My112, muy útil en las situaciones de emergencia. Continuamos después hacia Valsaín, donde nos esperaba nuestro autobús para llevarnos de vuelta a Madrid.

Fue una jornada verdaderamente memorable.

Despedida de Ana y Sara

Despedida de Ana y Sara

En la última reunión de voluntarios del pasado 4 de Marzo tuvimos ocasión de decirle adiós -o más bien hasta luego- a Ana y Sara, que dejan el Centro Reina Sofía para incorporarse a otros destinos en Cruz Roja y seguir avanzando en su carrera profesional.

Fue una despedida muy emotiva donde les dimos las gracias en nombre todas las personas usuarias y voluntarias del Centro por el extraordinario trabajo que han realizado en los últimos años.  Con su energía positiva, rigor, creatividad, paciencia, buen humor, respeto y cariño hacia todos sus interlocutores han contribuido a hacer de «Infanta» un magnífico lugar de encuentro, aprendizaje y crecimiento para todos, a pesar de las difíciles situaciones en el Centro y el devastador paso de la pandemia

Su salida coincide con una nueva etapa que comenzará en breve en el Centro, según explicó Nieves Gómez Olmos, la Coordinadora de la Zona Norte en la Asamblea Local de Madrid.  Se trata de un nuevo proyecto cuyo objetivo es convertir el Centro Reina Sofía en un espacio pionero en el área de Mayores de Cruz Roja, utilizando para ello los recursos tecnológicos más avanzado y la actividad intergeneracional. El proyecto implicará la renovación de las instalaciones del Centro, el equipo técnico y la oferta de servicios y actividades.  Todo ello encaminado a mejorar la atención prestada a los mayores, ayudarles a evitar la brecha digital y contribuir a un envejecimiento saludable.

Desde aquí también les damos unas inmensas gracias a Ana y Sara con nuestros mejores deseos para su nueva etapa en Cruz Roja.

Disfrutando con la acuarela

Disfrutando con la acuarela

En el Taller de Pintura a la Acuarela, un grupo de maduros artistas y su monitora, disfrutan cada semana de su afición gracias a las magníficas instalaciones de nuestro Centro. La amplitud del aula con sus grandes ventanales proporciona la luz natural y permite el despliegue de los medios necesarios para pintar manteniendo las medidas de seguridad. 

Club de teatro

Club de teatro

Me llamo Concha y soy monitora del taller de TEATRO. Me gusta mucho el teatro y creo que es una buena forma de divertirnos, de pasarlo divinamente. El teatro me ha gustado siempre y llevo unos diez años con esta afición, primero estuve como participante en un taller del Centro porque me gustaba muchísimo actuar y ahora soy monitora.

Pienso que el teatro es bueno para todas las edades, desde los más pequeños hasta los muy mayores. Para los mayores lo primero que les aporta es diversión, pasarlo bien; también favorece la memoria, activándola, pues hay que memorizar los papeles. Además, facilita el compañerismo, el escuchar a los demás, que te escuchen.

A las personas que sientan curiosidad por esta actividad les aconsejaría que vengan a ver lo que hacemos y que si les gusta, que se apunten.

 

 

Pintar en pandemia

Pintar en pandemia

Mi nombre es María José y soy alumna del taller de acuarela del Centro Reina Sofía. He de hablar necesariamente de lo que supuso «pintar en pandemia», es decir durante el obligado confinamiento que se nos impuso debido al Covid- 19.

Nunca estaré suficientemente agradecida a la oportunidad que se nos brindó desde el Centro (y gracias a las gestiones de nuestra profesora) de seguir practicando la pintura desde nuestros domicilios. Era un estimulo permanente, vivir el día a día enclaustrados pero pintando, siempre pintando porque había que presentar los trabajos un día a la semana mediante videoconferencia.

Creo firmemente que esta gratificante actividad me salvó de volverme «un poco loca» o simplemente de caer en una depresión o estado de tristeza que provocaba el mero hecho de mirar por las ventanas y ver las calles vacías, alejados de nuestros familiares y amigos… La pintura nos salvó en esos momentos, la concentración que supone pintar hace volar el tiempo, y la satisfacción del trabajo más o menos bien realizado, pero siempre gratificante, nos hizo elevar la autoestima y superar esos aciagos días, confiando siempre en una pronta vuelta a la normalidad y por tanto a las clases presenciales