Los Mayores Cuentan

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Relevo solemne de la guardia en el Palacio Real – Primer miércoles de mes

Relevo solemne de la guardia en el Palacio Real – Primer miércoles de mes

Todos los miércoles y sábados puedes disfrutar en la Puerta del Príncipe del Palacio Real del cambio de guardia de la Guardia Real, que se realiza cada 30 minutos.

Aquí tienes toda la información:

https://www.esmadrid.com/agenda/relevo-solemne-cambio-guardia-palacio-real

Además, el primer miércoles de cada mes a las 12:00, se celebra el Relevo Solemne de la guardia en el Palacio Real. La próxima edición es el 7 de Febrero (si las condiciones meteorológicas no lo impiden).

El acto tiene una duración aproximada de 50 minutos y la entrada es libre y gratuita.

El relevo se realiza en el Patio de Armas del Palacio y para acceder es necesario ir con bastante tiempo, al menos con una hora de antelación, porque hay mucha gente y es necesario guardar cola.

Aquí tienes toda la información del Relevo Solemne:

https://www.defensa.gob.es/guardiareal/Menu/Actividades/paradas/Relevo_solemne/

 

 

Carillón de la Real Casa de Aduanas. Texto de Basilides Manso

Carillón de la Real Casa de Aduanas. Texto de Basilides Manso

Le damos las gracias a Basilides Manso por este episodio tan desconocido e invisible de la historia de nuestra ciudad.

A las doce de la mañana del 19 de diciembre de 1930, se inauguró el carillón del Ministerio de Hacienda. Era un proyecto del entonces ministro de Hacienda, José Calvo Sotelo, y como primer carillón que se instalaba en Madrid no pasó desapercibido. Por muchas razones, pero no era la menos llamativa algunas de las cuatro melodías que tocaba el carillón: La Verbena de la Paloma, La Bruja, Parsifal y La Marcha Real.

El carillón está compuesto por 13 campanas, formando una escala cromática de do a do. Fueron realizadas en Vitoria entre 1929 y 1930 por la fábrica de campanas y relojes Lecea y Murua.

Durante la República se eliminó La Marcha Real, unos dicen que se cambió por el Himno de Riego otros que no.  Se cuenta -puede que sea leyenda- que terminada la guerra un Oficial Mayor del Ministerio mandó poner en marcha el carillón y sonó el Himno de Riego. Ante la consternación por tan grave suceso y no saber pararlo cortaron los cables que hacían sonar las campanas.

Hoy el carillón es casi una leyenda, lleva décadas sin funcionar, está oxidado por el paso del tiempo y el abandono, y no está a la vista porque se levantaron dos pisos por necesidades de espacio.

El edificio se inauguró en 1769 como Real Casa de Aduanas hasta que en 1845 pasó a ser Ministerio de Hacienda.

Más información:

https://rb.gy/zhpoyy

La Inquisición en Madrid. Texto de Basilides Manso

La Inquisición en Madrid. Texto de Basilides Manso

No todas las páginas de la historia de Madrid son agradables.  Le damos las gracias a Basilides Manso por contarnos este capítulo de la historia de nuestra ciudad, no por oscuro menos real.

Cuando se terminaba la vida de la Inquisición en Europa, Isabel la Católica, ante el temor de que la herejía se instalara en Castilla y más tarde en Aragón, pidió a Roma que le autorizara la Inquisición.

El temor estaba fundado porque tras la expulsión de los judíos (31 de marzo de 1492) se quedaron los que se bautizaron y muchos de éstos eran cristianos en público y judíos en privado. La amenaza real era que los judíos conversos con sus prácticas y costumbres unidas a las de los moriscos podían causar distorsión en el Dogma Católico.

El Tribunal del Santo Oficio, que así se denominaba la Inquisición, comenzó a actuar en Madrid en pleno Siglo de Oro, con sede en calle Isabel la Católica, nº 4 hasta el año 1780, que se trasladó a la calle Torija nº 12 donde estuvo hasta su extinción, quedando la anterior sede para calabozos y el Tribunal de Corte.

En la Plaza Mayor se celebraban los Autos de Fe, en los que los acusados eran juzgados y condenados. La plaza también sirvió de patíbulo hasta que éste se trasladó a la plaza de la Cebada.

Cuando José I promulga el decreto de abolición de la Inquisición, la prisión fue asaltada por el pueblo, pero no encontraron restos de posibles torturas recientes. Después de la Guerra de la Independencia el Tribunal de la calle Torija volvió a actuar hasta su extinción en 1820.

En 1834 la Inquisición fue totalmente abolida en España por la Regente María Cristina.

La Morería. Texto de Basilides Manso

La Morería. Texto de Basilides Manso

Muchas gracias a Basilides Manso por traernos este interesante capítulo de la historia de nuestra ciudad.

Muy cerca de la plaza del Humilladero se encuentra la Puerta de Moros que, tras la Reconquista, se convirtió en una de las puertas de la Villa, cuyo motivo era separar a los moriscos de los cristianos.

En la Morería o barrio de La Morería residieron los vecinos musulmanes desde la toma de Madrid por Alfonso VI en 1085.  Aunque había muchos moriscos relegados a sus zonas, no hubo luchas religiosas hasta la llegada de los Reyes Católicos cuando empezaron los incidentes, posiblemente porque expulsados los judíos, solo les quedaba a los cristianos meterse con ellos.

La Morería ocupaba toda la actual zona de las Vistillas y La Latina, y comprendía varias calles y plazas en las que los moros vivían en no muy buenas condiciones, como antes de la reconquista podían vivir los mozárabes.   El barrio aún conserva el trazado original de calles estrechas, angostas y en cuesta, pero nada queda de las dos mezquitas que existieron, y su espacio está hoy ocupado por la iglesia de San Andrés y la iglesia de San Pedro el Viejo.

    • Plaza de la Cebada. Esta plaza surgió a comienzos del siglo XVI, y en su origen estuvo dedicada a la   venta de cereales, leguminosas y tocino. En el siglo XVII había una fuente adornada con cuatro osos. En el siglo XIX empezaron las ejecuciones de reos condenados a muerte, entre otros Riego y Luis Candelas, quien murió diciendo: «sé feliz patria mía.»
    • Plaza del Humilladero. Plazuela que recibe su nombre por la cruz del humilladero de San Francisco.
    • Plaza de la Paja. En 1520 don Francisco de Vargas construyó una capilla destinada a guardar el cuerpo de San Isidro, dejándole una dotación de paja que era pesada y vendida en esta plaza, y de ahí el nombre.
    • Calle de la Morería. Una sinuosa calle que fue una de las arterias del barrio morisco.
    • Calle del Toro. Es un estrecho callejón lleno de leyendas, oscuro no recomendable ni de día ni de noche.
    • Plaza del Alamillo. Debió de existir en su día, en el centro de la plaza, un álamo pequeño (alamillo). La tradición mas noble dice que aquí estaba el Tribunal de Moros llamado Alamin y por corrupción del vocablo, alamillo.

Escudo y bandera de la Comunidad de Madrid. Texto de Basilides Manso

Escudo y bandera de la Comunidad de Madrid. Texto de Basilides Manso

Le damos las gracias a Basilides Manso por contarnos el significado del escudo y la bandera de nuestra Comunidad.  ¡Muchos de nosotros no teníamos ni idea!

El escudo es carmesí, color que simboliza a Castilla y recuerda que Madrid es castellana.  Está formado por dos castillos de color amarillo oro, puesto uno junto al otro y simbolizan el nexo de unión de la Comunidad de Madrid con las dos Castillas.  Sobre los dos castillos hay siete estrellas en dos filas, una de cuatro y otra de tres. Las estrellas proceden del escudo de la ciudad de Madrid, representan a las siete estrellas de la Osa Menor (conocidas como el carro) y tienen cinco puntas en recuerdo de las cinco provincias que limitan con nuestra Comunidad (Ávila, Segovia, Guadalajara, Cuenca y Toledo). El escudo está rematado con la corona real de España, que “fue ganada o merecida en Cortes”, y recuerda que Madrid ha sido durante largo tiempo la sede de Corona y simboliza también que en la ciudad reside el rey de España.

La bandera de la Comunidad es igualmente roja carmesí e incluye las siete estrellas plateadas de cinco puntas en dos filas, la superior cuatro y tres en la inferior.

Tanto el escudo como la bandera fueron encargadas por el primer presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, al artista José María Cruz Novillo (nacido en 1936) y al poeta y periodista Santiago Amón (1927-1988).  Escudo y bandera están vigentes desde 1983.

PLaza Mayor. Texto de Basilides Manso

PLaza Mayor. Texto de Basilides Manso

Le damos las gracias a Basilides Manso por contarnos la historia de uno de los lugares más emblemáticos de nuestra ciudad.

Era la antigua Plaza del Arrabal, pero cambió de nombre por un decreto de los Reyes Católicos que obligaba a todos los pueblos, villas y ciudades a tener una plaza con el nombre de Mayor.

Entre 1590 y 1854 trabajaron en ella varios arquitectos: Juan de Herrera, Juan Gómez de Mora, y Juan de Villanueva entre otros y la plaza ha sufrido a lo largo de su historia diversas transformaciones, algunas de ellas tras graves incendios.  La actual plaza fue mandada construir por el rey Felipe III al arquitecto Gómez de Mora para convertirla en escenario de celebraciones, fiestas y ejecuciones públicas. Fue oficialmente inaugurada en 1619.

En sus 400 años de vida ha visto de todo: proclamación del rey, canonizaciones, corridas de toros, autos de fe de la Inquisición, ejecuciones, plaza de abastos, espectáculos caballerescos, torneos, procesiones, fiestas de carnaval, conciertos y mercadillos navideños.

El recinto es rectangular, mide 152 metros por 94 metros, con 377 balcones y 73 buhardillas, 10 arcos, cuatro torres, 10 accesos y 36 tiendas con entrada por la plaza.  En el centro se encuentra la estatua de Felipe III, colocada en 1848.

Al principio los comercios de la seda se situaron en el norte, los de cáñamo en el lado sur, los de hilos y quincalla en el este y los de paños en el oeste. La Casa de la Panadería sirvió como despacho de pan, oficina del Peso Real, Real Academia de Bellas Artes y finalmente Real Academia de la Historia, hasta que el Ayuntamiento la destinó a archivos y biblioteca.

Enfrente esta la Casa de la Carnicería, un edificio de cuatro plantas que inicialmente albergó el depósito general de carnes y hoy aloja un hotel de lujo.

Hay un detalle que rompe toda la coherencia urbanística de la plaza: de todos los arcos arrancan calles menos de uno que es ciego, se encuentra a la izquierda de la Casa de la Carnicería y en su interior en la parte alta, hay un balcón. Es el Balcón de la Marizápalos, así llamaba el pueblo de Madrid a la actriz María Calderón, también conocida como la Calderona, hija adoptiva de Calderón de la Barca y amante del Rey Felipe IV, al que le gustaba mucho un baile de la época llamado marizápalos, bailado por su amante en sus actuaciones.

Se cuenta que ante el malestar de la reina por acudir la Calderona al palco real donde el Rey presenciaba con sus cortesanos los espectáculos de la plaza, éste hizo construir un balcón para que su amante pudiera presenciarlos cómoda y discretamente.