Los Mayores Cuentan

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La Morería. Texto de Basilides Manso

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Muchas gracias a Basilides Manso por traernos este interesante capítulo de la historia de nuestra ciudad.

Muy cerca de la plaza del Humilladero se encuentra la Puerta de Moros que, tras la Reconquista, se convirtió en una de las puertas de la Villa, cuyo motivo era separar a los moriscos de los cristianos.

En la Morería o barrio de La Morería residieron los vecinos musulmanes desde la toma de Madrid por Alfonso VI en 1085.  Aunque había muchos moriscos relegados a sus zonas, no hubo luchas religiosas hasta la llegada de los Reyes Católicos cuando empezaron los incidentes, posiblemente porque expulsados los judíos, solo les quedaba a los cristianos meterse con ellos.

La Morería ocupaba toda la actual zona de las Vistillas y La Latina, y comprendía varias calles y plazas en las que los moros vivían en no muy buenas condiciones, como antes de la reconquista podían vivir los mozárabes.   El barrio aún conserva el trazado original de calles estrechas, angostas y en cuesta, pero nada queda de las dos mezquitas que existieron, y su espacio está hoy ocupado por la iglesia de San Andrés y la iglesia de San Pedro el Viejo.

    • Plaza de la Cebada. Esta plaza surgió a comienzos del siglo XVI, y en su origen estuvo dedicada a la   venta de cereales, leguminosas y tocino. En el siglo XVII había una fuente adornada con cuatro osos. En el siglo XIX empezaron las ejecuciones de reos condenados a muerte, entre otros Riego y Luis Candelas, quien murió diciendo: «sé feliz patria mía.»
    • Plaza del Humilladero. Plazuela que recibe su nombre por la cruz del humilladero de San Francisco.
    • Plaza de la Paja. En 1520 don Francisco de Vargas construyó una capilla destinada a guardar el cuerpo de San Isidro, dejándole una dotación de paja que era pesada y vendida en esta plaza, y de ahí el nombre.
    • Calle de la Morería. Una sinuosa calle que fue una de las arterias del barrio morisco.
    • Calle del Toro. Es un estrecho callejón lleno de leyendas, oscuro no recomendable ni de día ni de noche.
    • Plaza del Alamillo. Debió de existir en su día, en el centro de la plaza, un álamo pequeño (alamillo). La tradición mas noble dice que aquí estaba el Tribunal de Moros llamado Alamin y por corrupción del vocablo, alamillo.