Los Mayores Cuentan

Blog participativo hecho por mayores para mayores

Club de teatro

Club de teatro

Me llamo Concha y soy monitora del taller de TEATRO. Me gusta mucho el teatro y creo que es una buena forma de divertirnos, de pasarlo divinamente. El teatro me ha gustado siempre y llevo unos diez años con esta afición, primero estuve como participante en un taller del Centro porque me gustaba muchísimo actuar y ahora soy monitora.

Pienso que el teatro es bueno para todas las edades, desde los más pequeños hasta los muy mayores. Para los mayores lo primero que les aporta es diversión, pasarlo bien; también favorece la memoria, activándola, pues hay que memorizar los papeles. Además, facilita el compañerismo, el escuchar a los demás, que te escuchen.

A las personas que sientan curiosidad por esta actividad les aconsejaría que vengan a ver lo que hacemos y que si les gusta, que se apunten.

 

 

Pintar en pandemia

Pintar en pandemia

Mi nombre es María José y soy alumna del taller de acuarela del Centro Reina Sofía. He de hablar necesariamente de lo que supuso «pintar en pandemia», es decir durante el obligado confinamiento que se nos impuso debido al Covid- 19.

Nunca estaré suficientemente agradecida a la oportunidad que se nos brindó desde el Centro (y gracias a las gestiones de nuestra profesora) de seguir practicando la pintura desde nuestros domicilios. Era un estimulo permanente, vivir el día a día enclaustrados pero pintando, siempre pintando porque había que presentar los trabajos un día a la semana mediante videoconferencia.

Creo firmemente que esta gratificante actividad me salvó de volverme «un poco loca» o simplemente de caer en una depresión o estado de tristeza que provocaba el mero hecho de mirar por las ventanas y ver las calles vacías, alejados de nuestros familiares y amigos… La pintura nos salvó en esos momentos, la concentración que supone pintar hace volar el tiempo, y la satisfacción del trabajo más o menos bien realizado, pero siempre gratificante, nos hizo elevar la autoestima y superar esos aciagos días, confiando siempre en una pronta vuelta a la normalidad y por tanto a las clases presenciales

Una afición perfecta… y punto

Una afición perfecta… y punto

Una de las usuarias del Centro nos habla de su mayor afición y su pasión: hacer punto.

“El primer jersey lo hice con 14 años, y desde entonces he seguido con esta afición, aunque con distinta intensidad a lo largo de la vida.  Tuve una época en la que tenía una tienda de lanas, y ello me obligó a practicar.  Y desde que me jubilé hace 10 años es mi principal ocupación.  Con el punto nunca me aburro, es más, ¡me falta tiempo para hacer todo lo que yo querría! Durante el confinamiento el punto fue mi salvación.

Me gusta esta actividad porque me entretiene muchísimo, me relaja, me ayuda a mantener la mente activa y a aprender constantemente. Me gusta hacer siempre cosas nuevas que suponen un reto para mí. Veo una prenda nueva que me gusta y tengo que averiguar cómo hacerla, pensar qué cambios mejoran el diseño, adaptar la talla…

La inspiración la saco muchas veces de Internet, por ejemplo, de Pinterest.  Lo que más me gusta es la ropa de bebé.  Me encanta hacer ropa para recién nacidos.  Por ejemplo, hace poco he tenido una sobrina nieta y le hice toda una colección de prendas; a sus padres les encantó todo.

Esta es una afición muy apropiada para personas jubiladas, porque requiere mucho tiempo y se puede hacer de forma independiente.  No es cara en absoluto, las lanas y agujas son muy asequibles.  Lo único que se necesita es que te guste y, si no tienes unas nociones básicas, puede enseñarte alguien cercano que sepa.  Por ejemplo, yo enseñé a un sobrino que se interesó y ¡aprendió rápidamente!”

Bailando sevillanas

Bailando sevillanas

El taller de Sevillanas es uno de los más populares. Los participantes acuden con mucha ilusión y disfrutan mucho. Escuchar la música y verles bailar da mucha alegría a los que trabajamos en la tercera planta.

Una afición brillante

Una afición brillante

Gloria Rosa García nos habla de una de sus aficiones favoritas.

“Ya llevo 14 años aficionada a la creación de bisutería en cristal, y comencé por casualidad: me apunté a un centro de mayores del ayuntamiento de mi barrio y era uno de los pocos talleres donde quedaban plazas.  Me fue gustando según iba practicando y estaba deseando ver cómo quedaba la pieza que empezaba, después de dedicar un poco de tiempo, concentración y paciencia, pero eso me daba mucha calma.

Todas las manualidades nos ayudan a relajarnos, si nos concentramos en lo que estamos creando. Y después nos da mucha satisfacción y mucho orgullo ver nuestra obra terminada.

No se necesita formación previa, sólo interés, paciencia, gusto por las manualidades y deseos de pasarlo bien. Sí hemos de tener en cuenta que tenemos que trabajar mucho con la vista y las manos.

Es cierto que esta afición es un poco «carilla”, ya que las piedras que engastas en un anillo, las perlas o cristales que forman los collares, pulseras, sortijas etc. no son baratas, pero cuando has terminado esa pieza sientes una alegría y un orgullo inmenso de ti misma/o, de saber que la has creado tú con tus propias manos.

La mayor parte de las piezas que hago las regalo a familiares y amigos y esa es también una fuente de satisfacción».