Cuartel del Conde Duque. Texto de Basilides Manso

No tiene nada que ver con el Conde Duque de Olivares, solo recibe el nombre de la calle en la se encuentra, donde sí estuvo su palacio.
Felipe V, posiblemente cansado de las quejas de los vecinos que tenían que albergar a sus guardias, manda al Ayuntamiento de Madrid que construya un cuartel para su recién creada Guardia de Corps. Mas de 80.000 metros cuadrados para 600 guardias y 400 caballos. La obra se inició en 1717 y por las vicisitudes económicas del Ayuntamiento duró 40 años, siendo realizada por el arquitecto madrileño Pedro Ribera, quien deja su sello en una gran portada labrada en piedra, que es una joya del barroco madrileño. Guardia de Corps fue Godoy, que entró en ella en 1784 y ocho años después era el primer dictador de nuestro tiempo.
El seis de marzo de 1869, el cuartel sufrió un gran incendio, del que no se recuperará. Fue acuartelamiento de caballería y poco a poco fue abandonándose y cayendo en la ruina. Fue salvado en última instancia por el Ayuntamiento que lo compra en 1969, restaurándolo el arquitecto Julio Cano Lasso. En 1975 se aprueba un plan para derribarlo, pero gracias a que en 1976 obtiene la calificación de Monumento Nacional se evita la demolición, y en 1983 se convierte en Centro Cultural. El Ayuntamiento instala allí la Biblioteca, la Hemeroteca y el Archivo de la Villa y desde 2001 el Museo Municipal de Arte Contemporáneo. Entre 2004 y 2011 sufre otra remodelación a cargo del arquitecto Carlos Liaño. El Ayuntamiento sigue aumentado espacio y ofertas culturales en este Cuartel del Conde Duque, mejorando su destino primitivo.




