El barrio de Pozas. Texto de Basilides Manso

Situado entre las calles de Princesa, Alberto Aguilera y Serrano Jover, este barrio fue construido en 1863 por don Ángel Pozas. Estaba formado por 21 casas; las que constituían el perímetro tenían cuatro pisos y las del interior tenían tres. Había dos calles, Hermosa y Solares, y el pasaje Valdecillas (en honor al pueblo cántabro donde nació el constructor). También tenía una plazuela llamada Trasmiera.
Este triángulo era como un pequeño pueblo, con su mercado, su escuela, su cuartel de la Guardia Civil, pero lo más importante era la convivencia que tenían los vecinos, que eran como una familia en lo moral y lo económico. Las calles estaban empedradas con cantos de río (encodonados) y entre las juntas crecía hierba y florecillas; en las puertas había macetas o parras de ricos racimos, como un paraíso pintado.
En el año 1868 se inauguró la iglesia del Buen Suceso, enfrente del barrio. Esta iglesia estuvo anteriormente en la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo.
La popularidad del barrio a finales del XIX fue tan grande que influyó para que la primera línea de tranvías se llegara hasta allí en 1871.
El barrio, en contra del dictamen del Colegio de Arquitectos, fue derribado en 1972 por decisión del ayuntamiento, con Arias Navarro al frente. En su lugar se construyeron unos grandes almacenes de El Corte Inglés y un hotel de lujo. Casi una década más tarde, el Tribunal Supremo declaró ilegal la construcción del centro comercial, pero la sentencia no pudo resarcir a los vecinos denunciantes perjudicados.





