Los Mayores Cuentan

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Navidad 2025 en Madrid – Belenes en la ciudad. FINALIZADO

Navidad 2025 en Madrid – Belenes en la ciudad. FINALIZADO

En Navidad, nuestra ciudad se llena de magia con un sinfín de belenes, cada uno más hermoso que el anterior.

Queremos darle las gracias a Inés Valerio por compartir esta información tan valiosa para todos los amantes de nuestras tradiciones navideñas.

En el siguiente enlace encontrarás las fechas y ubicaciones de todos los belenes:

https://www.navidadmadrid.com/es/categoria/belenes-en-la-ciudad

¡Te invitamos a recorrerlos y contarnos cuáles han sido tus favoritos!

Extrañas Navidades. Relato de Soledad del Yerro

Extrañas Navidades. Relato de Soledad del Yerro

Pero, ¡qué extraño!, ¿es sueño o realidad?, ¿quiénes son todas estas personas desconocidas? Todos están callados y tristes. Hay una señora que no hace más que protestar, porque lleva mucho rato esperando que la atiendan, y tiene miedo a contagiarse porque la mayoría de las personas allí reunidas no dejan de toser.   Observo que en un rincón de la sala hay instalado un belén, y entonces recordé que estábamos en Navidad, y que yo llevaba varios días con gripe.

Me levanté un poco vacilante para ver el nacimiento y no sé si fueron figuraciones mías, pero vi cómo San José cogía en sus brazos al niño, para protegerle de un joven que con un bastón intentaba golpear las figuras del nacimiento, gritando:

—¡Estoy harto de tanta pantomima! ¿No has venido al mundo a traer paz y alegría?, ¿cómo no haces que esta dolorosa pesadilla se pase y podamos estar en casa y no en esta horrible sala llena de malos presagios e infinitas tristezas?

Dos personas vestidas de verde, y con mascarillas cubriéndose la cara, sujetaron al joven y lo sacaron de aquella sala.

Yo no podía entender que hacía sola allí sin nadie de mi familia acompañándome. Al cabo de unos minutos entró un matrimonio mayor, la señora se apoyaba en un bastón y en el brazo de su marido, detrás de ellos entró una joven con el uniforme del centro, que le ordenó al marido que abandonara la sala, que allí solo podían estar los enfermos.

Muy indignado, le dijo que su esposa necesitaba ayuda para moverse, que si iba a estar ella allí pendiente de que no se cayera.

—Lo siento, las órdenes son de que aquí no haya ningún familiar.

A regañadientes el señor abandonó la sala y entonces comprendí el porqué de mi soledad. Era cierto, no lo estaba soñando es que estaba enferma y me encontraba en la sala de urgencias de algún hospital.

Quise rezar para tranquilizarme y no lo conseguí. Me llamaron para que pasara a la sala contigua para sacarme sangre. A continuación, me indicaron que cogiera un ascensor al fondo del pasillo, que en la planta baja me harían una radiografía de tórax. Respiré aliviada cuando vi qué pegadas al ascensor estaban dos de mis hijas, más nerviosas que yo, pues llevaban tres horas sin saber qué había pasado conmigo.  Nunca te imaginas cuando estás bien que haya tantas personas intranquilas y enfermas, ni tanto personal trabajando y luchando por la salud de los demás.

Un joven me mandó pasar para hacerme la radiografía y con las prisas no se entretuvo en leer el informe que le entregué, en el cual decía que llevo un marcapasos. No sé qué frecuencia me puso, se ve que no fue la adecuada, porque más pálido que la cera tuvo que parar, ya que notó que, en lugar de radiarme, estuvo a punto de electrocutarme.

El resultado final fue que, a las dos de la madrugada, me dieron habitación porque consideraron que debía de quedarme ingresada. Estaba tan agotada que dormí soñando y hablando frases sueltas e incoherentes.

Desperté llena de cables, aerosoles, oxígeno y tanto había sudado, que estaba empapada, como si en lugar de en una cama, hubiera pasado la noche dentro de una piscina.

Otra cosa curiosa que me ocurrió fue que el día de Reyes me trajeron con el café un trozo de roscón para desayunar, y mira por dónde me tocó la sorpresa, que era una imagen pequeña de San José con el niño en brazos.

El niño me sonrió, yo le besé el piececito y no sé por qué razón, sentí que mi enfermedad cedía. ¿Era cierto?, ¿era ilusión? Todo se llenó de música, la tristeza se acabó, pues llegaban unos tunos acompañando a los Reyes, a traer magia en su día a los niños y mayores que en el hospital sufrían.

Pronto me dieron el alta, y jamás olvidaré la sonrisa del niñito que había nacido en Belén.

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Finalísimo. Felicitación de Mª Luisa Illobre

Finalísimo. Felicitación de Mª Luisa Illobre

Esto ya sí que es el final del 2024. Está caduco, aunque le falta un día para decir el adiós definitivo. Desde lo que sentimos gran parte de los que quedamos, ha sido un año malvado con sus impresionantes riadas, personas fallecidas y niños desaparecidos en las mismas, desastres en pequeños y grandes negocios. Un horror que esperamos nunca vuelva a repetirse. Pero siguen contando años y quién sabe lo que la vida nos deparará.

En fin, llega el 2025, nuevecito, con ganas de portarse bien, que es lo que esperamos los que vamos a estrenarle. Sus intenciones son las mejores. Esperamos que se acaben las guerras, TODAS. Deseamos tenernos más afecto, los unos para los otros, aunque comprensión y cariño es mucho pedir, pero seguramente, con buena intención y ganas, el año nuevo con buen criterio pensará que sus 365 días van a venir para organizar este mundo un poco loco que tenemos.

Esperamos que a nuestros jóvenes les vaya bien en este año novato. A los talludos, entre los que me encuentro, solo nos queda pedirle, ante todo, salud, porque dinero, ¿para qué? Normalmente, con felicidad y comprensión es suficiente.

Espero que todo el grupo tenga una feliz salida y entrada de año.

Un abrazo.

Mª Luisa

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Pascuas de Navidad. Relato de Basilides Manso

Pascuas de Navidad. Relato de Basilides Manso

Hace muchos años, cuando mi edad tenía solo un dígito, esperaba la Navidad para tener vacaciones y, con mis amigos, corretear por Bravo Murillo. Una calle llena de casetas entre las calles de Las Carolinas y Doctor Santero; no solo había casetas, había alegría, cosa que creo perdida, o será la edad. La alegría la ponían las tiendas con sus tocadiscos tocando y cantando villancicos y ¡quizás! nuestros infantiles corazones.

Las casetas, ¡qué añoranza!, eran el espectáculo. Hasta los regalos de Reyes nos tenían en una nube: las que daban premios por acertar en el blanco con una escopeta de aire comprimido (fallaban más que una escopeta de feria), otras vendían churros, golosinas, turrón en porciones, bisuterías de serrín… todo lo imaginable en aquellos tiempos de penuria.

Había una que nos llamaba la atención: se ponía en la esquina de la calle de Juan Pantoja, ¡qué maravilla! Era un anillo grande de 3 metros de diámetro el que se movían unos seis aviones pequeños; llevaban como si fuera una bomba, un pesado dardo que se soltaba cuando el jugador oprimía un botón y la bomba caía clavándose en el mostrador, que tenía otras tantas dianas, ganando el jugador que clavaba su bomba lo más cerca del centro. Nos parecía el cine, nos considerábamos pilotos en una guerra imaginaria matando a nuestros enemigos.

El día 22, después de seguir siendo pobre, llegaba al pueblo donde nací. ¡Qué alegría ver de nuevo a mis padres, hermanos y demás familia! De empezar una nueva vida en el Madrid asfaltado pasaba a calles llenas de barro con pocas aceras, barro, barro y más barro, que duraba de una lluvia a la siguiente, menos cuando helaba, entonces se endurecía, pero empezaban a colgar los carámbanos de las bocatejas, que a veces había que quitar por el peligro que tenía el que cayeran a alguien que pasaba por debajo.

Por fin llegaba la Nochebuena. Qué alegría, toda la familia reunida; mi abuela hacía un plato con castañas pilongas e higos, que siempre recordaré. Llegadas las 12, a misa del gallo, la única a la que acudían los pastores, y llegaba la adoración al Niño. Los pastores eran ese día los primeros en ir a adorar a Jesús. El primero de ellos era un pastor que tenía un carnero amaestrado. El pastor besaba al Niño y el carnero se arrodillaba e inclinaba la cabeza.

Navidad, Navidad, dulce Navidad…

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Feliz Navidad y Próspero 2025

Feliz Navidad y Próspero 2025

Un año más, a punto de cumplir el tercer cumpleaños de este Blog, el equipo de mayores, que con tanta ilusión crea semana a semana los artículos, videos, relatos y poemas que aquí publicamos, agradece a todos los lectores su atención y sus comentarios, sugerencias y aportaciones.

Y deseamos a todos una Feliz Navidad y un Año Nuevo repleto de salud, paz e ilusiones.

 

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Descubre el cartel navideño del Ayuntamiento de Madrid 2024

Descubre el cartel navideño del Ayuntamiento de Madrid 2024

Le damos las gracias a Soledad del Yerro por compartir esta noticia y animarnos a presentaros esta publicación.  ¡Esperamos que la disfrutéis!

Este año el Ayuntamiento de Madrid nos ha dejado boquiabiertos con el cartel de Navidad. Titulado “Madrid, puerta de Navidad”, ofrece un sorprendente viaje a través del tiempo frente a la Puerta de Alcalá, como símbolo de la entrada en la ciudad.

En este enlace lo tienes:

https://www.esmadrid.com/sites/default/files/cartel_madrid_navidad_2024.pdf

El cartel es obra de Pablo García Conde-Corbal, conocido artísticamente como Polinho Trapalleiro, arquitecto e ilustrador gallego afincado en Madrid, reconocido por su habilidad para capturar la esencia de cada lugar en sus creaciones.

En su diseño, Trapalleiro mezcla anacrónicamente escenas y personajes de la vida de Madrid en los últimos 250 años, combinando  historia, arte y tradiciones, y destacando los valores navideños.

En el cartel aparecen más de cien personajes en escena, entre personas y animales, además de instrumentos musicales y otros objetos representativos de la Navidad.  Nosotros hemos seleccionado 26 y te invitamos a encontrarlos en el cartel.

Si te animas, coméntanos en la caja de Comentarios que aparece abajo cuantos has encontrado y cual es tu figura favorita.

 

  1. La Adoración de los Reyes Magos, obra de Juan Bautista Maíno, del Museo del Prado
  2. Una niña del colegio de San Ildefonso cantando la Lotería de Navidad
  3. El rey Carlos III, que mandó construir la Puerta de Alcalá
  4. Una vendedora de uvas
  5. Valle-Inclán, Pérez Galdós y Gloria Fuertes
  6. Puestos del Mercado de Navidad de la Plaza Mayor
  7. Un organillero
  8. Una castañera
  9. Un niño tomando chocolate con churros
  10. El rey Melchor con las cartas de los niños al lado
  11. Unos corredores preparándose para la carrera de San Silvestre
  12. Una niña con una zambomba (inspirada en foto de Santos Yubero)
  13. Un sereno
  14. Un juguete de El Cascanueces
  15. Sabatini dando instrucciones para la construcción de la Puerta de Alcalá
  16. Un ciclista en una bici de BiciMadrid
  17. La pavera (inspirada en foto de Alfonso)
  18. Un carro cargado de juguetes (inspirada en foto de Clifford)
  19. La fechas de la Puerta de Alcalá
  20. Un botijo con forma de Copa de la Champions
  21. La Cuesta de Moyano
  22. Un chulapo
  23. Una mujer tejiendo en un telar
  24. Un farolero
  25. Un oso
  26. Tres gatos madrileños
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