Los Mayores Cuentan

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Muralla cristiana de Madrid. Texto de Basilides Manso

Muralla cristiana de Madrid. Texto de Basilides Manso

Se empieza construir por Alfonso VII en el siglo XII, después de la reconquista de Alfonso VI, para dar protección a los mozárabes que vivían en Madrid, así como a los repobladores que venían de otras partes de Castilla.  Las obras duraron hasta la mitad del siglo XIII. Tenía un perímetro de 2.200 metros y una extensión de 35 hectáreas.

La muralla fue descubierta en 1967, y sus restos más importantes se han encontrado en la calle del Almendro números 15 y 17.  En varios sitios aparecen restos de la muralla más o menos importantes: calle de los Mancebos, calle Don Pedro, Escalinata, Plaza de Isabel II, Cava Baja, calle de Mesón de Paños.

Cuando se realizaba el aparcamiento de la plaza de Oriente aparecieron restos de la Torre de los Huesos de origen musulmán pero incorporada a la muralla cristiana. La diferencia entre las dos murallas es que las torres defensivas cristianas eran semicirculares mientras las musulmanas eran cuadrangulares. Estas torres defensivas estaban situadas a 10 o 15m unas de otras, protegidas a su vez por un foso.

Cuando en el reinado de Felipe II se establece la corte en Madrid, la muralla pierde su finalidad, y este foso defensivo termina tapándose dando origen a las cavas (Cava Alta, Cava Baja, Cava de San Miguel). También con este abandono de su misión defensiva se empieza a edificar junto a ella, derribándola para hacer calles (Calle de los Mancebos) o usándola como pared de la propia casa, así se han descubierto trozos al derribar estas casas.

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Tesoros de la Biblioteca Nacional – Texto de Basilides Manso

Tesoros de la Biblioteca Nacional – Texto de Basilides Manso

Le damos las gracias a Basilides Manso por descubrirnos algunos de los muchos y poco conocidos tesoros de la Biblioteca Nacional. 

La Biblioteca Nacional contiene muchísimos tesoros, entre otros 22.000 manuscritos, de ellos 2.000 códices medievales, unos 3.000 son incunables, 43 son únicos en el mundo. Pero las auténticas joyas que destacan entre todas son las siguientes:

    • Beato de Liébana: códice con el comentario del Apocalipsis de San Juan escrito por el monje ¿abad? Beato del monasterio de Santo Toribio de Liébana para los reyes Fernando I y Doña Sancha. A partir de este códice todos los escritos que comentan la Apocalipsis se llaman Beatos.
    • Historia Bizantina de Juan Skylitzes, del siglo XI, único códice iluminado del mundo bizantino.
    • Poema de Mío Cid, Códice de Per Abat. Copia manuscrita del siglo XIV.
    • Biblia Pauperum (1440-1450). Texto impreso en xilografía.
    • Catholicon de Joannes Balbus, de 1460. El mérito es que es la primera obra impresa por Gutenberg.
    • ‘El Apocalipsis’, obra dibujada por Durero (1498-1511).
    • Diario de Colón con comentarios de Fray Bartolomé de las Casas.
    • Tratado de Estática y Dinámica de Leonardo da Vinci. Dos volúmenes autógrafos, escritos al revés con dibujos (siglo XVI).
    • Manual de Adultos (1540), primer libro impreso en México.
    • Códice Duran, Historia de la Indias, manuscrito realizado por el fraile Diego Durán en el siglo XVI.
    • El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, edición príncipe de 1604 de la imprenta de D. Juan de la Cuesta en Madrid.
El humor en la historia de Madrid. Texto de Basilides Manso

El humor en la historia de Madrid. Texto de Basilides Manso

Le damos las gracias a Basilides Manso por recopilar y compartir algunas de las divertidas manifestaciones del humor de los madrileños a lo largo de la historia.

Viñeta de portada: Antonio Mingote

  • Se dice que Lope de Vega, que asistió a la inauguración del puente de Segovia en el río Manzanares, preguntado por el corregidor que qué le parecía el puente contestó: «No voy a dar una opinión sino un consejo, señor corregidor: que la villa de Madrid una de dos, o se compre un río o venda un puente».
  • Se cuenta que un embajador alemán del siglo XVIII dijo que el Manzanares era el mejor río de Europa, por que era “navegable en coche y a caballo”.
  • Cuentan que Alejandro Dumas después de beber medio vaso de agua que había pedido a un aguador, le devolvió el otro medio para que lo regalara al Manzanares “que le hacia más falta”.
  • El edificio de Madrid conocido como el de ¡Joder qué puerta! fue inaugurado en 1918 para el Banco Español Río de la Plata, hoy Instituto Cervantes. La puerta de entrada recibió este apodo por las imponentes 4 cariátides que hacían de columnas.Por ello el edificio era también conocido como el “edificio de las Cariátides.”
  • En 1933 los problemas de ejecución del enlace ferroviario subterráneo bajo la Castellana le valen el nombre de Túnel de la Risa, porque se parecía una atracción de feria de aquel entonces: el tubo de la risa.
  • Durante la guerra civil protegieron a Neptuno, donde antes, recordando el hambre que se pasaba en esos días, alguien puso un cartel en la estatua que decía: «o me dais de comer o me quitáis el tenedor».
  • En la procesión del Jueves Santo a la que asisten las damas de honor de la reina madre dice uno entre el público «Vaya que son feas las damas de su majestad «. «Y bastante que lo sentimos» le respondió rápidamente la condesa de Puñonrostro, graciosamente y sonriendo.
  • Cuando la Vespa llegó a Madrid, fue acogida con un chiste «No se si comprarme una Vespa o poner un manillar al retrete».
  • Cuando José I Bonaparte llegó a Madrid quiso tener una entrada espectacular y ordenó todo tipo de actos y festejos, incluyendo un desfile acompañado de “señores capitulares” de la ciudad. Estas son algunas de las excusas que dieron los invitados para no asistir al desfile con el Rey:
        • Don Manuel González Montao alega que desde el año anterior no podía salir de casa por sufrir «cruelmente de almorranas».
        • Miguel de Vega pide al Ayuntamiento que no ignore «sus accidentes de apoplejía y perlesía» que le tenían impedido todo el costado izquierdo.
        • Luis Gabaldón afirma que lleva nueve días enfermo por «un catarro tenaz» que le ha provocado «debilidad de cabeza”.
        • Y Francisco Muñoz del Valle solicita que se le libere de la obligación alegando que se encuentra en cama a causa de unos «dolores vehementes de vientre y generales de todo el cuerpo».
    Flechas en la acera de la Gran Vía. Reportaje de Basilides Manso

    Flechas en la acera de la Gran Vía. Reportaje de Basilides Manso

    Le damos las gracias a Basilides Manso por revelarnos el intrigante porqué de las flechas que pueden verse talladas en las losas de la acera de Gran Vía.

    En las fotos que ha realizado se pueden ver en lo alto del edificio situado en el nº 31 una espectacular escultura de Diana Cazadora lanzando flechas, y en el edificio del nº 32 una no menos imponente escultura del Ave Fénix con el joven pastor Endimion en su lomo.

    Según la leyenda mitológica Diana y Endimion mantenían un romance que Zeus, el padre de Diana, no aprobaba, y para romperlo mandó al Ave Fénix para secuestrar a Endimion.  Pero Diana, decidida a no renunciar a su amor, le lanza al Ave Fénix sus flechas, y dos de ellas fallaron ¡y cayeron en la acera de la Gran Vía!

    Corral del Príncipe. Texto de Basilides Manso

    Corral del Príncipe. Texto de Basilides Manso

    Le damos las gracias a Basilides Manso por compartir un nuevo e interesante capítulo de la historia de nuestra ciudad.

     

    En 1565 se creó la Cofradía de la Sagrada Pasión, otorgándole Felipe II y el Consejo de Castilla un privilegio para representar comedias, dedicando una parte de la recaudación para fines caritativos. El Corral del Príncipe fue el segundo corral de comedias estable de Madrid (1582) después del Corral de la Cruz (1579), situado al principio de la calle de la Cruz.

    Tenía un aforo de 95 personas con diversos apartados: patio, palcos, y reservados con celosías; estos últimos se reservaban a la nobleza y eran alquilados por años. Posteriormente se creó una zona para las mujeres que acudían solas, quienes accedían por una de sus 8 puertas.

    La autoridad tuvo que poner vigilancia ante los «mosqueteros» (soldados, artesanos, comerciantes y demás oficios) que solían acudir con instrumentos sonoros, para interrumpir la representación, tanto si no les gustaba como si les habían pagado para ello.

    En 1735 se derribó para hacer una ampliación que se quemó en 1802, quedando solo la fachada. La reconstrucción la hizo Juan de Villanueva. En 1850 se incorporó el Café del Príncipe, un café de tertulias románticas, lo que ocasionó la fachada asimétrica que luce hoy día. Con esta reforma cambió de nombre pasando a ser el Teatro Español. En el año 1981 el teatro pasó al Ayuntamiento de Madrid.

    El Teatro Español está en la calle Príncipe, 25, en uno de los lados de la Plaza de Santa Ana. Tiene un variado programa teatro, danza, y música.

    Aquí podéis encontrar toda la información:

    https://www.teatroespanol.es