
Virginia, una mujer divorciada de 30 años, y Sergio, de 19, se enamoraron. Durante unos meses fueron felices, hasta que un día, el ex-marido de Virginia escribió al muchacho.
–¿Sabe usted que sale con una mujer casada? ¿Lo sabía? Pues sepa usted que si sigue en su empeño se va a encontrar con una puñalada en el corazón.
No hay amor sin riesgo —pensó Sergio— y despreocupado abrazó a su pareja.
Valente Sergio:)