
Le damos las gracias a Carmen Cendón por traernos esta leyenda tan bonita que nos hubiera gustado que fuera realidad.
Un granjero escocés pobre de apellido Fleming estaba un día trabajando cuando oyó un fuerte lamento que pedía ayuda. Tiró las herramientas y fue a un pantano cercano, encontrando a un chico que estaba atrapado hasta la cintura en un húmedo y negro lodazal, aterrado intentando liberarse. Le liberó de una muerte horrible.
El siguiente día llegó a la granja un distinguido carruaje del que bajó un noble vestido con elegancia, que se presentó como el padre del chico al que había salvado el granjero.
—Quiero recompensarle por salvar la vida de mi hijo.
—No, no puedo aceptar ningún pago por lo que hice.
En ese momento salió a la puerta de la cabaña el hijo del granjero.
—¿Es su hijo?
—Sí —dijo el granjero orgulloso.
—Le propongo un trato: su hijo asistirá a los mismos estudios que mi hijo, y si es como su padre, será un hombre del que nos sentiremos orgullos los dos.
El hijo del granjero asistió a los mejores colegios y se graduó en la Escuela Médica de St. Mary’s Hospital de Londres.
El nombre del noble era Lord Randolph Churchill, y su hijo Sir Winston Churchill. El hijo del granjero, Dr. Alexander Fleming, descubridor de la penicilina.
Me ha encantado
Muy interesante Carmen. Gracias