
Llegar al edificio del Matadero, para visitar esta exposición, fue para mi un acto emotivo. En Legazpi, enfrente de este emblemático edificio, vivían mis abuelos maternos con dos de sus hijas y nietos. Yo pasaba muchas temporadas con ellos y recordé nuestras carreras y juegos por aquel recinto.
A principios del siglo XX, el arquitecto municipal Luis Bellido diseñó este complejo como matadero y mercado de ganado. Se levantó con una arquitectura neomudéjar, muy características del Madrid de esa época: ladrillo visto, arcos de herradura y decoraciones geométricas que evocan la tradición hispanoárabe, pero aplicadas a una construcción funcional e industrial.
Durante décadas, fue un espacio de trabajo, de tránsito y de vida cotidiana para la ciudad,
Con el cierre del matadero en los años 90, el recinto estuvo a punto de caer en el abandono. Sin embargo, el Ayuntamiento decidió darle un nuevo uso: transformarlo en un centro cultural. Lo cierto es que han respetado su arquitectura por completo. Contemplarlo es un gozo para los amantes del arte. ¿Y qué mejor escenario para hablar de Cleopatra? Ella misma fue un puente entre culturas: egipcia por nacimiento, griega por ascendencia, aliada y enemiga de Roma. La amplitud de estas naves, sus muros de ladrillo y la luz que se filtra nos hace sentir en un espacio monumental, casi como si estuviéramos entrando en los vestíbulos de un templo antiguo.
En la primera sala de la exposición se puede leer la historia de Cleopatra, en varios y bonitos carteles representativos. A continuación, los empleados de la exposición te van pasando a la sala contigua, dónde te advierten que te sientes y después te pongas un casco con gafas y auriculares. Como en un teatro vas viendo salas y templos egipcios y monumentos de Roma. Por los auriculares te cuentan que antes de ser reina Cleopatra, su padre Ptolomeo XII perdió el trono de Egipto. El pueblo no lo quería porque estaba muy endeudado con Roma y vendía la independencia egipcia a cambio de apoyo político.
Cleopatra para ser reina se casó con su hermano menor Ptolomeo XIII, que entonces tenía 10 años. Ambos gobernaron conjuntamente, pero pronto se enfrentaron y Cleopatra, con la ayuda de Julio César, logró la derrota y la muerte de su hermano. Después de la muerte de este, Cleopatra se casó con su hermano Ptolomeo XIV y llegaron a gobernar Egipto entre ambos, aunque el verdadero poder lo tenía ella sola. Mas tarde lo mandó ejecutar (probablemente con veneno) para asegurar el trono a Cesarión, el hijo que había tenido con Julio César. En aquella época el casarse entre hermanos era como un acto religioso para mantenerse en el reino. Y de ambición también pienso yo, llegaban a quitarse la vida por el trono.
A continuación, nos hicieron levantar y pasar a otra gran sala, recomendándonos que, si veíamos una figura azul es que era otra persona, que tuviéramos cuidado para no tropezar con ella, si veíamos puntos rojos era una pared que la evadiéramos, y lo más importantes era seguir a unos redondeles amarillos y blancos que nos guiarían por la vida y muerte de Cleopatra.
Así vimos los verdaderos amores de su vida —Julio César y Marco Antonio—, las batallas y los barcos. Nos sumergimos bajo el mar, sintiendo el sonido del agua y los peces de varios tamaños a nuestro alrededor; era impresionante. Nos metimos en el ataúd de Cleopatra que contenía el áspid que le dio la muerte. Yo pasé miedo por una parte de terreno que eran losas enormes de piedra sueltas a las que precedía un enorme hoyo; menos mal que según caminabas se pegaban a las losas fijas. Al final, cuando terminé estaba en un balcón al lado de Cleopatra seguramente viendo el Nilo. Escuché una voz de mujer que me dijo: “Señora, el recorrido ha terminado”.
La empleada me ayudó a quitarme los auriculares y las gafas, y le agradecí su ayuda y la amabilidad que ella y sus compañeros habían tenido con todos los componentes de nuestro grupo. Y también di las gracias a las voluntarias de Cruz Roja, que todo el tiempo estuvieron pendientes de todo el grupo.
Es una exposición digna de ver, yo pasé una preciosa mañana, llena de historia y añoranzas.
Iré a ver esa exposición, pero esta narración es tan buena que ahora tengo la sensación de haberla visto.
Muy bien contado!!
Fantástica descripción!!!
Cómo siempre Sole nos transporta con sus relatos
Una descripción que te lleva a la imagen y a la realidad.
Qué gozada de narración. Invita a ir a ver la exposición y a disfrutar lo mismo que has hecho tú.
Gracias Soleeeee!!! Iremos a verla.
Nos has convencido, Sole, iremos a verla, esperando disfrutar tanto como tú. Qué crónica tan bonita has escrito. ¡Muchas gracias!
Con un relato tan completo y entusiasta dan ganas de disfrutar de la exposición.
Muy interesante, es un texto evocador y lleno de detalles. Al leerlo casi se puede vivir la visita contigo.
Me ha encantado este relato. Dan ganas de visitar la exposición para disfrutar tanto como la autora.