
Después de 18 años de noviazgo con rupturas y altibajos, finalmente decidimos casarnos. Ambos acordamos prescindir del símbolo de los anillos. Ninguno llevábamos nada en las manos, porque todo nos molestaba.
Comunicamos nuestro enlace en una comida en casa de Luis. Su madre aplaudió y enseguida se autoerigió en nuestra guía.
En otra comida, esta vez en mi casa, mi madre propuso fundir las alianzas de los abuelos para hacernos unas a nosotros. Agradecimos el gesto, pero explicamos que habíamos convenido no llevarlas. Aunque nuestra decisión no le gustó, la respetó.
Llegó el día de la boda. Asomada a la ventanilla del coche vi a lo lejos a Luis esperándome junto a su madre. Cuando bajé, ésta se acercó llevando una cajita que, enseguida, reconocí como de joyería. Seguro que se me notó en la cara lo que hubiera querido gritarle allí, delante de todos, pero ella aprovechó para susurrarme sibilinamente:
—Cógela y no montes ahora un escándalo.
Queriendo contener la rabia respiré profundamente y me agarré al marco de la portezuela mirándola enfadadísima.
Busqué a mi madre que abrió los ojos como diciendo: “¡Vaya encerrona!”. Luis se acercó ofreciéndome su brazo, pero le detuve y pregunté:
—Sabes que me he enfrentado a mi madre por este motivo. ¿Tú sabías esto?
Avergonzado, asintió con la cabeza. Su madre insistió de nuevo en que cogiéramos la cajita porque eso de casarse sin anillos era una tontería.
Yo no daba crédito. Así que allí, a pie de calle, expuse que si íbamos a comenzar un matrimonio lo ideal sería saber desde el principio cuántos íbamos a ser.
Ninguno respondió.
El coche seguía detrás de mí con la puerta aún abierta. Le miré a los ojos y le dije:
—No me esperes.
Volví a subir y arrancamos.
Hoy todavía me pregunto si su madre me hubiera considerado una buena esposa. Preguntar a Luis, sería una soberana bobada.
Me gusta este tipo de relatos que te llevan al desenlace ágilmente manteniendo el interés en todo momento.
Muy buen relato, conciso y sumamente expresivo
Buen relato corto bien explicado y conciso
Me gusta. Conciso y muy expresivo