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El primer timo piramidal de la historia

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Imagen de portada: Ilustración de Blanco y Negro sobre la historia del timo de Doña Baldomera.

Le damos las gracias a Basilides Manso por traernos un episodio tan curioso y poco conocido de la hisitoria de nuestra ciudad.

Baldomera Larra nació en Madrid 1833, fue la tercera hija de Mariano José de Larra, aunque nunca la reconoció como suya. Fue bautizada como María Dolores pero en la confirmación se cambió el nombre por el de Baldomera.

Se casó con Carlos Montemayor, médico personal de Amadeo I, y cuando éste se marchó de España en 1873 Carlos Montemayor se exilió a Cuba, dejando a Baldomera con tres hijos y ningún dinero. Cayó enfermo uno de sus hijos y se vio obligada a pedir dinero a un prestamista, 16 duros y a devolver 32 duros que fueron pagados a su vencimiento.  Lo que hacía era pedir dinero a unos y a otros y así iba pagando las deudas.

Con lo aprendido de fiadores y prestamistas, en 1876 creó la Caja de Imposiciones que tuvo varias localizaciones hasta que terminó en la plaza de la Paja, en el interior del antiguo Teatro España. Ofrecía unos buenos intereses (llegó a ofrecer hasta un 30% mensual por cada duro depositado) y tenia largas filas de pequeños ahorradores en sus oficinas para prestarle dinero, ya que dada la mala situación política y económica que atravesaba el país, la gente quería que sus ahorros les dieran una renta.  Los pagos los hacía con el dinero de los nuevos inversores. En realidad, lo que Baldomera había organizado era el primer timo piramidal de la historia de España.

Al caer la I Republica, acuciada por sus casos difíciles, huyó de España con 20.000.000 de reales dejando 5.000 estafados. En 1878 volvió a España, no se sabe si voluntariamente o extraditada por Francia. Tras ser juzgada y condenada a 6 años de cárcel, cambió de abogado y nombró a Felipe Aguilera, quien recurrió al Supremo. Como la mujer casada, era irresponsable de sus actos económicos sin la firma del marido, y como los recibos de los clientes no tenían esta firma, fue declarada inocente en 1881 y los recibos del préstamo nulos.

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