Cuando mi guitarra suena
llora y ríe de alegría,
son los ángeles del cielo
que recitan la poesía
de las almas generosas
que en las alturas anidan
y que se fueron muy pronto
a otros valles, a otras vidas.
Cuando mi guitarra suena,
estamos todos en paz,
todos en paz y armonía.
Guitarra, ven a tocarme
las notas de la alegría,
de esta paz tan esperada
que el mundo necesita.
Que se terminen las guerras
entre hermanos y familias,
seamos todos amigos
para la paz de la tierra
de esta amada tierra mía.
