Los Mayores Cuentan

Blog participativo hecho por mayores para mayores

Cuento para dormir a un niño. Francisco Pérez

Compartir

Érase una vez un niño que cada noche cumplía la misma rutina:

—Abuelo, me voy a acostar, ven a mi habitación y cuéntame algo porque si no, no conseguiré dormirme.

—Manolito, ya tienes una edad para que te duermas solo; yo voy a ver con la abuela una película en la tele.

—Abuelo, un cuento corto y con eso ya me vale, pero que no sea el que me cuentas siempre de una niña y un lobo.

—Bueno, me sentaré a tu lado y te contaré una historia verdadera, la trashumancia de las ovejas en Madrid.

—Abuelo qué palabra más rara usas, nunca he oído hablar de trashumancia, ¿qué es eso?

—Chaval, es una palabra que sirve para nombrar a una costumbre muy antigua y que todavía se pone en práctica: un grupo grande de ovejas y cabras que se llama un rebaño se mueve de un pueblo a otro todos los años para buscar comida de hierbas para alimentarse.

—¿Y se mueven solas las ovejas? ¿No se pierden?

—No, Manolito, las ovejas se mueven por unos caminos que conocen unos hombres que las guían, que son los pastores. Y una vez al año, unas mil ovejas y cabras cruzan las calles y plazas del centro de Madrid acompañadas de muchos pastores y músicos.

—¿Y no las pillan los coches? Porque si las atropellan, luego se pueden comer las chuletillas que están muy buenas.

—No, hijo, ese es el día de la Fiesta de la Trashumancia y los coches circulan por otras calles.

—Y la abuela dijo un día que ella cuando no se podía dormir por la noche, contaba ovejas con los ojos cerrados y se quedaba dormida.

—Pues Manolito, haz lo mismo que la abuela. Buenas noches.

1 Comentario

  1. Precioso Paco y diferente.
    Me encanta , en diálogo..

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *