
Almendros en flor y rayos de luna,
se enciende el paisaje, comienza la música.
Suena un piano, es el Claro de Luna.
Los duendes la bailan, las estrellas a una
reflejan la danza de esta primavera y el claro de luna.
Debussy, allá en las alturas,
disfruta orgulloso de esta creación suya, El Claro de Luna.
Junto con Vivaldi y su primavera,
ambos a distancia, disfrutan a una
de estas creaciones que les inspiró
la primavera y la luna.
¡Qué poema más bonito! Me ha gustado mucho el tema elegido, cómo los versos te transportan a una preciosa noche primaveral y lo bien que suena cuando se lee en voz alta, ¡parece música! Enhorabuena a la autora.