Los Mayores Cuentan

Blog participativo hecho por mayores para mayores

El rey de los cochinos. Texto de Basilides Manso

Compartir

Hasta 1697, desde tiempos medievales, cada año se celebraba en Madrid la fiesta del Rey de los Cochinos, con algún intervalo de prohibición impuesto por corregidores severos debido a su parecido con las impúdicas saturnales.

El 17 de enero se elegía al cochino rey entre los verracos del concejo. La elección tenía lugar ante la ermita de San Blas, en Canillas (C. de Montalbos, 41). Se celebraba una carrera entre los cochinos y el vencedor era proclamado rey. Después se elegía al porquerizo mayor, por sorteo entre los compañeros. Para conferirle su dignidad, se le colocaba una barba como a San Antón, un báculo en una mano y una campanilla en la otra; se le montaba en un burro y se le llevaba a la procesión.

Tras la procesión, guiados por el rey y su porquerizo, se dirigían a la ermita, donde se colocaba al porquerizo un mantón de estera y una corona de laurel, con el rey cochino a su lado. Los frailes bendecían a los hombres y a los animales.

Para finalizar, comida, bebida, desenfreno y, muchas veces, sangre.

Tras su prohibición, la fiesta del Rey de los Cochinos fue sustituida por la celebración de la festividad de San Antón, que permanece hasta nuestros días, con la tradicional bendición de los animales, celebrada cada 17 de enero en la Iglesia de San Antón (C. Hortaleza, 63).

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *