Los Mayores Cuentan

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El sobre. Relato de Soledad del Yerro

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El timbre del despertador hizo que diera un salto de la cama. Teníamos que coger un tren que nos llevaría a Sevilla, a pasar Navidad con familia y amigos.

Los niños y mi marido fueron despertando y todos con alegría nos preparamos para emprender el viaje.

Siempre pensé la suerte que teníamos Adolfo y yo, de ser profesores de educación pública y disfrutar de las vacaciones en las mismas fechas.

Cuando bajamos del AVE, había dos coches esperándonos, todos fueron abrazos sonrisas y muestras de cariño, que como eran tan sinceras a mi que soy una sentimental hicieron que el recibimiento me hiciera llorar.

Como Adolfo y yo nacimos y vivimos allí, nos conocíamos de toda la vida, fuimos compañeros de colegio desde niños, compartimos las mismas aficiones y terminamos teniendo la misma profesión eso sí, en distintos departamentos de la enseñanza.

Sevilla en Navidad parece encender un latido distinto: las luces se enredan en las calles estrechas, el azahar se enreda con el aroma de los dulces, y cada plaza se vuelve un pequeño escenario donde la ciudad recuerda que también puede ser cálida en invierno.

Más para nosotros que teníamos nuestra residencia en Burgos. Fueron unos días preciosos, estábamos en casa: recordando y viviendo sus costumbres, las luces de la Avenida, los villancicos que salen de los bares y el olor a castañas asadas acompañan a cada paseo como si uno caminara por un recuerdo.

Lo que yo no sabía era que esa iba a ser la última Navidad feliz de mi vida.

Llevábamos dos días de vuelta en casa, cuando recogí del buzón un sobre, pensé: esto seguro que es una multa de tráfico, pues me pareció algo oficial, pero no, aquello no era lo que parecía, la carta era de un abogado en la que me enviaba la demanda de divorcio que Adolfo me había puesto con rápida ejecución.

5 Comentarios

  1. Real como la vida misma. Se dan muchos casos

    Solé siempre hace reflexiones que son avisos. Enhotabuens

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    • Como siempre excelente Soledad.
      Adolfo, un golfo. ¡Qué calladito se lo tenía!.

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  2. Es un relato breve y emotivo que combina la calidez de los recuerdos familiares con un giro final inesperado. La autora describe con sensibilidad la Navidad en Sevilla y la sensación de hogar, creando una atmósfera de felicidad y estabilidad. El impacto llega al final, cuando esa aparente plenitud se rompe de forma abrupta con la demanda de divorcio, dejando una reflexión sobre lo frágil que puede ser la felicidad.

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  3. Sole el relato es entrañable y te va metiendo en el sentimiento de la Navidad. Y cuando estás en lo más bonito..zas….un final duro e inesperado…pero real en muchas ocasiones.
    Gracias por compartirlo conmigo!!!
    Un abrazo

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  4. Como siempre muy bonito. Muchos sentimientos en ello, pero, luego llega la fustración con lo inesperado.
    Eres genial escribiendo!!!

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