
Dos amigos quedaron a tomar café en el barrio y surgió la conversación:
—Vamos a llegar al mes de febrero y, como siempre, me pongo a pensar qué hacer con el regalo a mi mujer por el día de San Valentín —dijo Manolo.
—A mí me pasa igual —dijo Pepe—. He oído que está de moda regalar una freidora de aire, no paran de anunciarlo en la radio.
—¿Y qué tendrá que ver ese aparato con San Valentín? —afirmó Manolo—. Yo creo que sería mejor pensar en un crucero, de esos que van a las islas griegas desde Venecia y que hacen sorteos especiales para las parejas.
—¿Y qué tendrá que ver un crucero por el Mediterráneo con San Valentín? —dijo Pepe—, creo que en febrero está la mar revuelta y hace frío. Yo pensaría en algo tradicional como una buena caja de bombones roja con forma de corazón y un gran lazo dorado.
—¿Y qué tienen que ver los bombones con San Valentín? —añadió Manolo—, y además en mi casa tenemos restringido el consumo de azúcar por razones de salud. Una buena idea sería sacar entradas para ir a ver un musical como Mamma Mia. En casa hemos cantado y bailado varias veces las canciones de ABBA y nos quedamos a gusto con el ejercicio.
—¿Y qué tiene que ver un musical con San Valentín? —respondió Pepe—. Música y baile me parecen bien, aunque en ese musical más bien se habla de las madres y de la batalla de Waterloo.
—Lo estamos poniendo difícil, Pepe, a este paso habrá que cambiar de idea y alejarnos de los regalos que cada día nos ofrece la publicidad. Se me ocurre que para celebrar este día podíamos quedar las dos parejas, dar un paseo por el parque del barrio y subirnos al mirador a ver la puesta de sol, ¿qué te parece?
—Buena idea, Manolo. Por cierto, ¿quién fue San Valentín?
Me parece una linda historia donde se destaca que lo más importante es pasar tiempo de calidad en pareja y no algo material.
El compartir en pareja y con amigos un paseo y disfrutar de un maravilloso atardecer no tiene precio!
Muchas gracias, Rosi, por tu comentario.
El autor se ha alegrado mucho de comprobar que hay personas en todas partes que comparten y viven el mensaje principal de su historia.
Saludos cordiales desde Madrid.
Mi madre está en una casa de reposo y deseo compartir con los residentes cuentos con un contenido significativo.
Tendrán más cuentos como este?
Muchas gracias!
Soy de Lima – Perú