
La Ouija, seguro que todos habéis oído hablar de este tablero o quizá hayáis tenido la ocasión de experimentar con él. Se dice de todo, que si está embrujado, si está poseído por el demonio, y cientos de cosas más.
Una tarde siendo aún muy jóvenes, estábamos reunidas en casa de una amiga, que era la pequeña de ocho hermanos. Tres de sus hermanas mayores que nosotras, como sus padres no estaban en casa, nos propusieron experimentar con un tablero que se llamaba Ouija. Tuvieron que explicarnos que encima del tablero se ponía un vaso, que debíamos pensar en una persona muerta cercana en parentesco y cariño, poniendo el dedo índice sobre el vaso, y este se movería, acercándose a la que el espíritu invocado iba a contestar.
Nos sentamos nueve niñas alrededor de una mesa, y Clara, que era la mayor, se excusó porque ya éramos bastantes, bajó las persianas dejando la habitación a oscuras, y todas pusimos el dedo en el vaso, dando comienzo a la sesión.
Yo pensé en mi abuela, que había muerto con casi cien años y yo la quería mucho, no me daba ningún miedo contactar con ella. El vaso parecía que lentamente se acercaba hacía mí, pero de pronto, las sillas de tres de mis compañeras empezaron a correrse hacia atrás, separándolas de la mesa. Se levantaron chillando, el gato siamés de la dueña de la casa pegó un bufido y saltó de un brinco sobre el tablero, porque al correr las sillas y levantarse le habían pisado el rabo, el vaso cayó al suelo y se hizo añicos.
Las mayores se reían a carcajadas, mientras nosotras estábamos pálidas del susto. Según ellas, nos habían gastado la broma de atar unas finas cuerdas en tres sillas, y cuando estábamos en trance esperando hablar con los espíritus, tres de los hermanos que estaban escondidos habían tirado de ellas, para que las sillas se separaran de la mesa. Su idea era asustarnos, para que nunca se nos ocurriera usar el tablero de la Ouija, ya que era una vivencia muy peligrosa.
Menuda broma . Es una eco personal?